El hermano de Edith González cuenta cómo transcurrieron sus últimos días

La noticia del fallecimiento de la actriz Edith González el pasado 13 de junio a causa del cáncer de ovario que padecía conmovió no solo a México sino a miles de sus seguidores alrededor del mundo.

A seis días de su lamentable pérdida la tristeza sigue embargando a todos los que admiraban a una artista de amplia trayectoria en el mundo del teatro y las telenovelas.

Su hija Constanza, de 14 años, le escribió una carta a Edith para despedirse de ella, su tío Víctor Manuel González la hizo pública emocionando a todos.

Ante la incertidumbre que surgió después del fallecimiento de la actriz sobre el cuidado de su hija, trascendió que Víctor Manuel González, hermano de Edith se haría cargo de ella.

Él compareció en un programa de televisión mexicano en el que reveló cómo transcurrieron los últimos días de Edith. Víctor ha sido el vocero de la familia Lazo González en estos momentos tan duros.

Contó que cuando Edith se enteró de que el cáncer estaba de nuevo en su cuerpo y que no había mucho que los médicos pudieran hacer se despidió de su médico tratante.

Agradeció todo el apoyo que había recibido y comenzó a organizar sus asuntos pendientes ante el inminente pronóstico de abandonar este mundo.

Edith ingresó al hospital con buen semblante, simplemente quería hacerse un chequeo ante los indicios de tener problemas en el aparato digestivo.

En esos días estaba dedicada a sus trabajos en televisión con el programa “Este es mi estilo” y su obra de teatro “Entre mujeres”. El único síntoma que le preocupó era que se sentía muy cansada.

“No temía al cáncer porque hace menos de seis meses fue sometida a exámenes médicos que reflejaron que no había células cancerígenas en su cuerpo”, dijo Víctor.

A mediados del mes de mayo comenzó a sentir un dolor leve en la espalda y le costaba metabolizar los alimentos, así que fue al hospital para encontrar la causa de sus síntomas.

Inicialmente los médicos detectaron que unos ganglios se habían adherido a su intestino, pero después de realizar más estudios comprobaron que el cáncer había regresado.

Los médicos aseguraron que aplicarían un nuevo tratamiento de quimioterapia que finalmente no pudieron administrarle porque la enfermedad se propagó rápidamente.

“Estábamos confiados”, dijo el hermano de Edith, la familia jamás imaginó que ella no volvería a salir con vida del hospital.

A pesar del dolor que sentía Edith se mantuvo fuerte. “Entró al hospital con una sonrisa y mantuvo esa actitud cuando los médicos le dijeron que su sistema inmunológico estaba muy debilitado”, relató Víctor.

“A mí me asombró. La manera en la que se enteró y se despidió del doctor dándole la mano y con una sonrisa. Fue impresionante”, agregó el hermano de la fallecida actriz.

Además, relató que Edith siempre repetía la frase: “Hay que amar la vida”, era como un lema personal con el que se motivaba e inspiraba a todos a su alrededor.

A Víctor le llamó mucho la atención que cuando su hermana supo su irreversible pronóstico se mantuvo serena e incluso sonriente. En lugar de romper en llanto, lamentarse o cuestionarle a Dios por qué a ella le pasaba esto lo asumió con humildad y entereza.

Las declaraciones de Víctor ha fortalecido la gran admiración de los seguidores de Edith González, su manera de enfrentar una situación tan dura demuestra su calidad humana. Comparte este testimonio.

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