Shak, seria y elegante–Lista para dejar su pasado tras firmar con Piqué la custodia de sus hijos

La mañana de este jueves ha tenido lugar el tan esperado y último cara a cara entre Shakira y Gerard Piqué, para la firma formal del acuerdo sobre la custodia de sus hijos Milan y Sasha.

Cada uno por su lado y por puertas separadas, han acudido al Juzgado de Primera Instancia y de Familia N° 18 de Barcelona, para ratificar el pacto al que llegaron semanas atrás en su antiguo domicilio familiar, tras meses de las más tensas y difíciles negociaciones.

Shak

La cantante y el exfutbolista, llegaron acompañados por sus respectivos abogados, en medio de una gran expectación, y ante decenas de cámaras. Todos permanecían especialmente atentos a la reacción de Shakira y Piqué, en lo que probablemente sería su último encuentro antes de que la colombiana se marche a Miami para siempre con sus hijos.

Lo que más ha llamado la atención ha sido verlos entrar por accesos totalmente diferentes y lo poco que han tardado al interior del juzgado.

Shakira reaparece seria, con gafas oscuras y elegante, lista para dejar atrás su doloroso pasado

Ha sido la intérprete de «Te Felicito», la primera en llegar, vestida de negro entero, con una gabardina Burberry en la mano, melena suelta y gafas oscuras, con rostro sereno pero serio.

Y es que, no es para menos. Por más que su corazón le insista en querer dejar atrás tanto dolor de una vez por todas, y comenzar a recomponer su vida en otro país junto a sus pequeños, muchos deben ser los recuerdos y toda una vida junto al hombre que un día amó.

Acompañada como siempre por su incondicional hermano, Tonino, quien ha sido su principal soporte en todo este proceso, se la pudo ver sonreír en algunos momentos, como quien respira profundamente al saber que por fin puede dejar todo su pasado atrás.

Por su parte, a Piqué también se lo vio llegar junto a sus representantes legales, vistiendo de sport y con una gorra, y con rostro llamativamente pensativo y serio.

No han tardado más de 15 minutos en la firma de los documentos, que ha sido por separado y en momentos diferentes: primero ha entrado Shakira para firmar el acuerdo, y después lo ha hecho Piqué. De modo que ni siquiera se han visto las caras. Así lo ha explicado Ramón Tamborero, el abogado de Piqué:

«Por ley es necesario hacerlo por separado, por esa razón no se ha hecho al mismo tiempo. Yo creo que así los dos están más tranquilos, más relajados, y pensando en el bien de sus hijos, que es lo más importante».

El letrado también ha aprovechado el momento para afirmar tajantemente que es totalmente falso que exista una cláusula por la que Shakira presuntamente habría exigido que Piqué no pueda ir a vivir a Miami, si así lo desea. Así como también quedaría permitido que Milan y Sasha puedan ver a sus padres con parejas futuras.

Por su parte, Piqué podrá disfrutar de 10 días al mes de sus hijos desplazándose a Estados Unidos o bien trasladándose con ellos a cualquier otro destino. En los periodos vacacionales (Navidad, Thanksgiving, Spring break) que incluye el calendario escolar americano también podrá estar con ellos. Mientras que en verano la expareja deberá dividir su tiempo con los pequeños.

Esta podría ser una de las últimas veces de Shakira en la capital catalana, pues ha trascendido que la cantante colombiana habría decidido marcharse a Miami para enero de 2023, y no para junio, como se especuló.

Así las cosas, Milan y Sasha pasarán con su padre y sus abuelos paternos exclusivamente las fiestas navideñas, y de inmediato cruzarían el charco para forjar nuevos recuerdos y  nuevas amistades, bajo el regazo de mamá, pero ahora en Florida, lejos de su natal Barcelona.

Acabaría ahora sí la etapa de Shakira en la Ciudad Condal, donde se mudó por amor, aparcando un poco su carrera para «permitir que el padre de sus hijos pudiera ganar títulos para el Barcelona», tal como lo declaró en una entrevista para la revista ELLE.

Todos nuestros pensamientos están especialmente con los pequeños Milan y Sasha. Es triste que sean los niños los que más sufran la dura separación de sus padres, más cuando son celebridades y están bajo el ojo público.