La defensa de Ana Julia alega que ella solo tenía la intención de que el menor hiciera silencio

Ana Julia Quezada, llegó a la Audiencia Provincial de Almería durante la mañana para comparecer durante el primer día del juicio procesado en su contra por su implicación en el caso de Gabriel Cruz, de 8 años, hijo de la pareja de la acusada en ese entonces.

La mujer dominicana se convirtió en la asesina confesa de Gabriel Cruz, “el pescaíto”, como le apodaban sus padres cariñosamente y como se dio a conocer en los medios de comunicación desde su desaparición el 27 de febrero del año pasado en Las Hortichuelas, Almería.

Se inició un gran despliegue para dar con el paradero del niño, cinco días después, Ana Julia encontró una camiseta suya en un área que ya había sido revisada. Fue así como los investigadores comenzaron a sospechar de su implicación.

Finalmente, el 11 de marzo, los agentes de la Guardia Civil detuvieron a Ana Julia tras interceptarla cuando se dirigía en su auto a la vivienda donde residía con su pareja con el cuerpo del menor en el interior del maletero.

Posteriormente ella confesó que, al sentirse vigilada, y después de que le solicitaran las llaves de la finca de la familia paterna del niño donde había ocultado el cuerpo, decidió cambiarlo de lugar.

Durante los 12 días que duró la búsqueda del niño, Ana Julia fingió participar y estar muy preocupada por el destino del menor, incluso compareció ante los medios de comunicación ofreciendo entrevistas.

Su frialdad indignó a todo el país. La Fiscalía resaltó que actuó con aflicción, apesadumbrada, participó en las batidas de búsqueda fingiendo, protagonizó una farsa pública y notoria con total frialdad.

Hoy comienza el juicio en contra de la acusada, fue su primera aparición pública después de haber ingresado en prisión. Se pudo notar que está más delgada, se presume que por consejos de su abogado quiso ofrecer una imagen más formal, se alisó el cabello y usó ropa blanca con una americana de color azul. A simple vista, no parece que desde hace más de 500 días está tras las rejas.

El proceso judicial tendrá una duración de dos semanas, un juzgado popular, integrado por siete mujeres y dos hombres, decidirá sobre el caso, la acusación particular y la Fiscalía piden prisión permanente para Ana Julia.

La Fiscalía, la acusación particular, y los padres de Gabriel, pedirán la pena máxima de prisión permanente revisable por asesinato con alevosía para la acusada.

Ana Julia Quezada declara ante el tribunal de sección segunda de la Audiencia a la que han sido acreditados 130 periodistas pertenecientes a 35 medios de comunicación.

Esteban Hernández, abogado de Ana Julia, llegó antes del comienzo de la sesión con dos maletines. Posteriormente, llegó Francisco Torres, el letrado que sirve a los padres de Gabriel, Ángel Cruz y Patricia Ramírez.

Los padres de “el pescaíto” han publicado una petición a los medios de comunicación en la que les solicitan ser cautos y abordar el caso con mesura.

“Por la sonrisa de Gabriel”, así se titula el mensaje que forma parte de una campaña de recolección de formas de firmas para garantizar el respeto de la memoria del niño.

Por medio de un decálogo, instan a los medios a evitar las filtraciones o la distribución de información falsa. Asimismo, piden tratar con respeto las imágenes del niño.

Así como a tener un tacto especial con los familiares y personas del entorno cercano de Gabriel que ofrecerán sus declaraciones durante el juicio que termina el próximo 18 de septiembre.

Los detalles del primer día del juicio

La audiencia comenzó con la lectura del escrito de la acusación ejercida por Francisco Torres, en representación de los padres de Gabriel. Trascendió que el menor estuvo vivo entre 45 y 90 minutos después de que Ana Julia lo golpeara.

La fiscal resaltó que Ana Julia actuó de modo consciente, deliberado y con frialdad. Mientras el niño permanecía con vida, Ana Julia cavó el agujero en el que lo enterraría.

El abogado de Ana Julia declaró: “La acusada también lamenta profundamente la muerte de Gabriel”. Alega que la acusada solo tenía la intención de que el menor hiciera silencio, no quería acabar con su vida.

Permaneceremos atentos al juicio del caso que mantuvo a España y al mundo con el alma en vilo desde que Gabriel fue visto por última vez. Comparte este avance.

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