Un joven de 18 años pierde la vida para evitar arrollar a un perrito abandonado en la carretera

Hay muchas personas que luchan por hacer valer los derechos de todos los seres vivos, no tienen una mirada indiferente ante los animales en peligro y hacen lo posible por preservar su salud y bienestar. Tienen empatía y lo demuestran con sus gestos de solidaridad.

Un accidente dejó enlutadas a dos localidades en Chile: Chiu Chiu y Calama. El lamentable acontecimiento fue protagonizado por un joven de 18 años, quien iba conduciendo acompañado de una mujer a su lado.

Los hechos ocurrieron de forma rápida e inesperada cuando el joven conducía y en la vía apareció sorpresivamente un perrito. Las investigaciones preliminares arrojan que no llevaba puesto el cinturón de seguridad.

La reacción inmediata del joven fue evadir al indefenso animal, sin darse cuenta de que con ello estaba poniendo en peligro su vida y la de su acompañante. La intrépida maniobra llevó a que el vehículo se saliera de control, provocando una aparatosa volcadura que acabó de inmediato con la vida del joven.

Perdió la vida en el acto al salir del vehículo. Su muerte fue inmediata y causó una profunda tristeza en el país sudamericano.

La lamentable pérdida muy probablemente pudo evitarse si hubiera tenido puesto el cinturón de seguridad. No obstante, aún no se tiene una confirmación oficial al respecto ya que los resultados de las investigaciones de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de Carabineros en Calama están en proceso.

Los bomberos también intervinieron en el lugar de los hechos al sacar del auto a la mujer que acompañaba al chico, quien había quedado atrapada. De inmediato, fue llevada a los servicios médicos de emergencia para ser atendida. Por su parte, funcionarios del Servicio Médico Legal también llegaron al sitio para realizar el procedimiento de levantamiento del cuerpo como establecen las leyes.

Muchos comentarios surgieron de inmediato en las redes sociales. Opiniones diversas y encontradas sobre la reacción del joven no se hicieron esperar. Algunos consideran que el jovencito no debió poner en riesgo su vida de esa manera, debió seguir adelante sin detenerse. Otros opinan lo contrario.

“Él quiso morir salvando una vida. Eso es todo. No hay culpables, ni el perro por caminar libremente por la pista, ni el héroe que decidió en milésimas de segundos entre su vida y la del animal”, escribió un usuario de Facebook.

A mi parecer, todas las vidas son igualmente valiosas, no importa si caminamos sobre dos o cuatro patas. No obstante, la mejor manera de evitar estas tragedias es crear consciencia sobre el abandono animal que conduce a cientos de perritos a deambular errantes sobre las concurridas carreteras.

ED

Además, siempre debemos seguir al pie de la letra las condiciones de seguridad básicas al momento de conducir: no rebasar los límites de velocidad y siempre usar el cinturón de seguridad sin importar lo corto o largo que sea nuestro viaje.

Lamentablemente, hay decisiones que cuestan la vida como en este caso. El joven de 18 años no dudó en arriesgar todo para salvar al inocente perrito que estaba en el lugar equivocado.

Nos sumamos a las personas que han expresado sus más sinceras condolencias sobre este lamentable desenlace. Compártelo, todos podemos crear conciencia sobre cómo evitar una tragedia.

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