Un gesto de su hermana mayor le devolvió la fuerza que necesitaba para sobrevivir

La conexión que hay entre los hermanos es algo extraño y al mismo tiempo maravilloso. No importa cuánto discutan, sientan celos, peleen o se atormenten el uno al otro; cuando se trata de algún suceso grave, no hay nada que deseen más en el mundo que estar juntos. El caso de Poppy Smith y su hermana Macey es el ejemplo perfecto para mostrar la importancia del amor fraternal, capaz de desafiar hasta las reglas de la medicina.

A pocos días de cumplir dos años, algo parecía andar mal con la bebé Poppy. Su madre, Amy, fue a despertarla y enseguida se dio cuenta de que algo pasaba. “Sentíamos los latidos de su corazón, pero no respondía”, dijo su padre, Stephen.

Supimos que algo grave estaba pasando porque al respirar parecía faltarle el aire

Muy asustados por la vida de su bebé, Stephen y Amy la llevaron al Barrow In Furness General Hospital. Después de varios intentos por estabilizarla, el equipo de médicos estuvo de acuerdo en que lo mejor era transferirla al Alder Hey Children’s Hospital en Liverpool. Allí la condición de Poppy mejoró mucho, lograron desconectarla del oxigenador.

Poco tiempo después, en su segundo cumpleaños tuvo una recaída. “Sus ojos se volteaban para atrás”, contó Stephen. “Un examen de rayos x mostró que sus pulmones estaban llenos de fluido y tuvo otro paro respiratorio. Esa noche empezaron los ataques y contracciones. Se estaba deteriorando rápido“.

Los doctores pudieron determinar con otro examen, que la bebé tenía hipoxia cerebral. Lo más grave de esto, además de sus pocas probabilidades de moverse o caminar, era que también corría peligro su vida.

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Macey, su hermana de 12 años, estaba muy afectada y no iba a permitir que se fuera. “Macey sopló su barriguita y de repente Poppy empezó a reírse, ¡no podíamos creerlo! Desde ese mágico momento las cosas comenzaron a mejorar.

Ahora creemos firmemente que la bebé va a caminar otra vez, ha sido una luchadora desde el momento en que nació”.

A las 29 semanas de embarazo Amy tuvo que tener el parto antes de tiempo, por supuesto la bebé no tenía toda la fuerza que necesitaba y pasó tres meses en la incubadora. Cuando la llevaron finalmente a casa sus padres notaron que no comía bien y cuando la llevaron al doctor, descubrieron que tenía Síndrome de Moebius, lo que significa que los músculos de su cara no funcionan bien.

Les dijeron que no podría caminar, que el desarrollo de su cuerpo no sería normal… Pero esta valiente bebé les demostró que estaban equivocados.

“A los 15 meses la bebé caminaba, lo cual está muy bien para un bebé prematuro. Fue increíble verla hacer todas esas cosas. Logramos que la desconectaran del tubo en su primer cumpleaños y a partir de ese momento mejoraba progresivamente“, contó Stephen.

Es por anécdotas como esa que los padres de Poppy no se sorprendieron al verla desafiando nuevamente los pronósticos. Nueve semanas después de que le diagnosticaron hipoxia cerebral, la bebé gateaba y hablaba más que nunca. Los doctores se quedaron sin palabras.

“Nos dijeron que teníamos que esperar a ver qué pasaba, pero las cosas no se veían bien. Solo quería que me dijeran que todo iba a estar bien”, dijo Stephen. “Ella no sentía nada y no respondía a lo que pasaba ante sus ojos. Nunca había sentido un dolor así en mi vida” La familia entera estaba devastada, pasaron cada momento con ella pensando que sería el último.

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En Navidades, Poppy fue trasladada a una unidad independiente del hospital, la familia fue con ella con el temor de que fuesen las últimas navidades juntos. En ese momento ocurrió el milagro. Los doctores al principio no lo creían, dijeron que era común en ese tipo de pacientes mostrar movimiento por algún tipo de reflejo… Pero la verdad parecía más que eso.

“Los doctores estaban desconcertados, científicamente era difícil de creer. Pero estaban muy felices al ver ese gran logro” Poppy siempre ha sido una luchadora, pero el mérito esta vez hay que dárselo también a su hermana Macey, que con un simple cariño en la barriga le devolvió la chispa a la bebé.

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Ahora, la familia de Poppy está luchando porque se restablezcan completamente las capacidades de la bebé “Queremos que haga más fisioterapia, porque creemos que podemos salvar mucha movilidad en su cuerpo”, dijo Stephen. Sin embargo, el hospital Alder Hey es pequeño y no tiene la capacidad de darle el tratamiento que necesita. Su familia está recaudando fondos en una página de GoFundMe. ¡Todos podemos colaborar! Puedes hacer clic aquí para visitar la página.

Comparte esta impresionante historia con tus amigos, ¡lo que le ha ocurrido a Poppy es un milagro!

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