Un cirujano pediatra se convierte en artista para que los niños no se asusten con sus cicatrices

No hay nada más importante para los padres que la salud de sus hijos. Los primeros años de vida deberían ser los más especiales, pero a veces comienzan a aparecer extraños síntomas y todo se complica.

Es por esto que los pediatras juegan un papel tan importante. Por suerte, hay médicos que están dispuestos a dar lo mejor de sí, incluso fuera de la sala de operaciones.

El Dr. Robert Parry siempre ha considerado que lo más importante de su trabajo es ser lo más humano posible. Se ha ganado el corazón de todos por un motivo muy especial. Cuando un bebé tiene que recibir cirugías, el proceso de postoperatorio resulta vital para que el pequeño se mantenga de buen humor y puedo recuperarse por completo.

“Puede que con los colores no sea tan bueno como con el bisturí, pero el doctor se asegura de dejar mucho más que una cicatriz”.

Es por esto que el Dr. Robert cubre las cicatrices de sus pacientes con dibujos que él hace con sus propias manos. Una vez que despiertan del efecto de la anestesia, los pequeños no pueden evitar mostrar una gran sonrisa.

“Hay un estrés inimaginable cada vez que un bebé esta enfermo. La cirugía, los padres escondiendo su miedo, los problemas financieros y el terror de que algo salga mal”.

Las imágenes son verdaderamente encantadoras. En muchas ocasiones se trata de las animaciones favoritas de los bebés, de sus juguetes o de algo que pueda resultar significativo para su familia.

“Es algo muy especial para todos. Los padres y los niños se divierten. Incluso a todo el personal médico le gusta participar”.

Lo mejor de todo es que el tierno gesto del Dr. Robert alivia tanto al bebé como a los angustiados familiares que no lograron dormir mientras se preocupaban por la salud del bebé.

El Dr. Robert ya ha hecho más de 10 mil cirugías.

Parece que no hay mejor manera de celebrar que la cirugía del pequeño paciente salió de maravilla.

“El doctor dijo a Kennedy que al terminar la operación tendría una hermosa mariposa. En ese momento no tenía idea de a qué se refería. Mi bebé despertó muy emocionado para averiguarlo”.

Este amoroso médico llegó al hospital en el 2011 y desde entonces su enorme corazón le ha valido el título de El Mejor Doctor en América desde el 2015 y con el paso de los años no ha hecho más que seguir ganando este reconocimiento.

El Dr. Robert actualmente es el director del Hospital Pediátrico Akron en Ohio.

Es un alivio saber que los pequeños cuentan con el amor y la atención de un médico que sabe cómo ayudarlos en momentos tan difíciles. Un poco de color y los simpáticos dibujos animados pueden cambiar el día de un niño enfermo.

¿Qué opinas del talento de este gran cirujano? Comparte su labor para recordar que un pequeño gesto puede hacer una gran diferencia.