Tras sufrir el rechazo por ser diferente desde que tenía 7 años logró hallar al verdadero amor

¿La belleza física es decisiva para encontrar el amor? ¿Has sentido alguna vez la necesidad de aparentar para conquistar a alguien o retenerlo a tu lado? La apariencia es el aspecto exterior de algo o de alguien. Es una cosa que parece y no es, es decir, que eso de que“las apariencias engañan” es una realidad.

Káh Felipe, una madre de tres hijos tiene una enfermedad genética llamada Xeroderma Pigmentosa que le impide la exposición a los rayos ultravioleta transmitidos por el Sol o por cualquier otra vía.

Káh Felipe

La mujer relata que pudo vivir normalmente con la enfermedad hasta que cumplió siete años de edad. Después, comenzaron a aparecer una serie de lesiones en todo su cuerpo que dejaron sin efecto las cirugías previas a la que había sido sometida desde que era muy pequeña.

“Por eso la deformación en mi cara y cuerpo, y las cicatrices. Mi vida siempre ha sido muy problemática y llena de sufrimiento, pero en medio de todo eso tengo ángeles a mi lado, mi familia, mis hijos”, afirma Káh, emocionada.

káh y Gabriel su hijo

Sus tres hijos, Gabrielly, Kauanny y Gabriel, fueron producto de relaciones fallidas y llenas de sufrimiento y humillación, sin embargo, ella asegura que la maternidad es lo mejor que le ha pasado.

“Lo único bueno que me quedó de esas relaciones son mis hijos, mis regalos de Dios”, dice.

Pero, felizmente, hoy Káh ha encontrado el amor. Sin embargo, como si el dolor causado por las lesiones no fuera suficiente, la joven madre también tiene que lidiar con los hirientes comentarios de la gente que afirma que el amor de su novio, no puede ser real, tal vez por envidia o prejuicio sobre su apariencia.

Edmilson y Káh felices de estar juntos

Un buen día Káh se decidió a utilizar las redes sociales para darse a conocer y por qué no, hacer nuevas amistades, y a principios de este año, un pez de esos que rondan los estanques de las plataformas de la comunicación, mordió el anzuelo.

Edmilson vio la foto de Káh y se enamoró perdidamente de la chica. Ambos comenzaron una relación conversando a través de mensajes de texto.

“Pasaron los días y comenzamos a intercambiar mensajes, nos fuimos conociendo, e involucrando cada vez más.

Me imaginé que no sería más que unos pocos días o semanas, pero pasaron uno o dos meses, y él me transmitía más confianza.

Me demostró que era un tipo increíble, trabajador, honesto, sus actitudes hacia mí no tenían explicación, ahí realmente entendí lo que estaba pasando entre él y yo», dijo la mujer y madre.

No pasaría mucho tiempo hasta que Káh, movida por el sentimiento más puro que jamás pensó experimentar, viajó a Río de Janeiro para encontrarse con su amado. Presa de los nervios, la mujer se preguntaba cuál sería la reacción del hombre al verla por primera vez en persona.

“Estaba muy nerviosa, pero él con todo su amor y cuidado me hizo sentir tan cómoda, me dio tanta confianza que pronto estuve con él como si ya tuviera años de convivencia, y con cada segundo a su lado, simplemente demostró todo lo que parecía ser”, recuerda con cariño la afortunada mujer.

En general, en un primer encuentro, la apariencia física es la que impacta. Sin embargo, lo que enamora, lo que mantiene viva la pasión y el compañerismo es la personalidad y el amor. Káh es la mejor prueba de que debemos tener mucha confianza y seguridad en nosotros mismos, sin importar las opiniones ajenas.

Comparte esta hermosa historia de amor sin barreras  y recuerda que uno es bello para los demás cuando irradia luz. De nada sirve tener el cuerpo soñado, la cara perfecta, si no existen sentimientos puros.

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