Transforman viejos contenedores en extraordinarias viviendas que cambian muchas vidas

Esta historia tiene mucho de solidaridad y empatía: dos valores que tristemente parece que cotizaran a la baja en estos tiempos. Jasper Thompson, un veterano restaurador del ejército de los Estados Unidos, fundó en 2017 la organización social de nombre Help Bristol`s Homeless, con el objetivo de darles un hogar a personas sin techo y que no encuentran un lugar donde dormir.

“Estamos cambiando nuestro registro a una empresa social. Nos encantaría llevar más de estas casas a todos lados. Hemos demostrado lo que se puede hacer con un poco de energía y apoyo”, emitió en un comunicado Bristol.

La materialización de esta idea es simple: convertir contenedores de transporte marítimo (esas grandes estructuras metálicas que vemos en los barcos, puertos y camiones) en un hogar.

Un contenedor de este tipo tiene aproximadamente 30 metros cuadrados de superficie, espacio más que suficiente para incluir dentro de él: salón, cocina, baño y dormitorio; todo un palacio para aquel que vive en la calle.

Son varias las empresas que ayudan a Bristol en esta noble tarea. En las fotos, podemos observar dos unidades acondicionadas y listas para albergar a sus huéspedes desarrolladas por Colliers International, que se suma a EDF Energy, Balfour Beatty y Barratt Homes como las fundadoras de este emprendimiento social.

Thompson cuenta que lo importante es que las personas que lideran este proyecto son las mismas que después utilizarán los contenedores transformados en hogar. Esto hace que trabajen juntos aprendiendo diversos oficios que conllevan la construcción de una casa de este tipo.

De tal forma, más que un proyecto de asistencia, es una oportunidad de aprendizaje y desarrolla nuevas habilidades por parte de las personas que contribuyen a su reinserción en el mercado laboral formal y así su tiempo viviendo en el contenedor es el menor posible, debido a que ésta mejora sus condiciones habitacionales mudándose a una casa tradicional dejando el lugar a otra persona que se beneficie con el proyecto.

Es una especie de espiral virtuosa: las personas sin hogar acceden a uno, aprenden, mejoran su condición socio económica, progresan y dejan el lugar a otra. Pero siempre empoderándose con el proyecto y colaborando antes, durante y después de haber sido beneficiado por el proyecto.

Por esta razón, las personas son evaluadas antes de iniciar el proyecto y adjudicarles un contenedor ya que ésta debe ajustarse a este perfil y no simplemente recibir algo a cambio de nada. Porque todos sabemos lo importante que es el hogar para una persona y aquí lo que busca Bristol es, más que transformar un techo, es transformar la vida de las personas.

Esta es una iniciativa genial de responsabilidad social empresarial, donde nos demuestran que con buenas ideas, mucho energía y compromiso, todos podemos poner un granito de arena para ir transformando el mundo en un mejor lugar para todos.

Comparte esta noble acción con todos tus amigos y recuerda que todos podemos hacer algo para cambiar el mundo.

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