Terminó su relación antes de casarse, pero disfrutó sola su viaje de novios y compartió el resultado

Muchas personas esperan el momento de su boda para tener la luna de miel de sus sueños. Algunas van a París, a Tailandia o cualquier destino con el que hayan soñado durante muchos años.

“No sólo las personas solteras se privan de estos placeres. Parejas, padres y familias enteras lo posponen por múltiples razones”.

Sin embargo, una periodista ha comenzado una reflexión que ha causado furor: ¿Realmente tenemos que esperar el casamiento para poder viajar por el mundo y conocer los lugares con los que tanto hemos soñado?

Esto era lo que pensaba Hana R. Alberts pero una ruptura con su pareja de muchos años le abrió los ojos.

“Para nosotras era muy importante el hecho de que compartíamos la pasión por los viajes. Yo cambié muchas cosas al estar soltera, pero no quería que esa parte de mi vida también desapareciera”.

Hana llevaba varios años con su novio. Todo parecía marchar perfecto e incluso estuvieron a punto de formalizar su compromiso. Sin embargo, las cosas comenzaron a irse por otro camino y antes de darse cuenta la relación había llegado a su fin.

La relación de Hana terminó poco antes de cumplir 5 años juntos.

Fue un momento muy duro para Hana y lo primero que notó era que su agenda había quedado mucho más vacía de lo usual. Lo que más extrañaba era conocer lugares nuevos pero de alguna u otra forma se sentía insegura de emprender una nueva aventura completamente sola.

“Pensé que si me iba a miles de kilómetros de distancia, lograría volver a sentirme yo misma”.

Por suerte, Hana trabaja como editora de viajes en The Post. Esto le permite tener maravillosas vacaciones y escribir sobre su experiencia. Se acercaba la hora de un nuevo viaje y Hana se armó de valor para ir a uno de los lugares con los que siempre había soñado: Las islas Maldivas.

Había esperado casarse y disfrutar su viaje de novios en pareja para disfrutar las vacaciones que soñaba pero comprobó que lo podía hacer sola y el resultado fue extraordinario.

“Después de pasar días nadando comencé a notar los cambios. Mi espalda se relajó y mi mente quedó tan clara como el agua”.

Fue un paso muy difícil de dar pero finalmente decidió verlo como una luna de miel con ella misma. Después de todo, siempre es bueno dedicar un poco de tiempo para encontrarnos y dejar en orden todo aquello que está pasando por nuestra cabeza.

¿Por qué debía esperar hasta una boda para cumplir con mis sueños? No puedes esperar a alguien para lograr tus metas”.

La experiencia resultó maravillosa y desde entonces Hana quiere invitar al mundo entero a no esperar decenas de años para lograr el viaje de sus sueños, mucho menos si se trata de una boda que quizás nunca suceda.

¿Te atreverías a tener un viaje como el de Hana? Comparte esta nota para invitar a mujeres del mundo entero a pasar por esta bonita experiencia.

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