«Su padre falleció, pasen a recogerlo” – Mueren 20 ancianos en una residencia por coronavirus

En España se han registrado hasta el momento 11.178 pacientes infectados con coronavirus y 624 fallecidos. La población permanece confinada para detener la propagación del COVID-19.

En Madrid se reportó un caso que ha causado conmoción. En la residencia Monte Hermoso de la capital del país han muerto al menos 20 personas, el lugar es uno de los peores focos conocidos de la enfermedad.

Hasta el pasado martes, los ancianos afectados no estaban siendo trasladados a ningún hospital para recibir atención médica. Después de más de 12 horas de conocer la situación de la residencia de mayores de 130 plazas, uno de sus encargados reconoció que había al menos 20 fallecidos.

Algunos casos fueron descritos como “posible COVID-19″, porque los pacientes son fueron sometidos a una prueba antes de morir.

En la residencia, un total de 75 personas entre empleados y residentes dieron positivo al coronavirus de acuerdo con lo que informó el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Enrique Ruiz Escudero.

“Necesitamos conocer la información de las residencias para actuar”, relató Escudero en una entrevista, dejó implícito si el personal de la institución les había reportado a las autoridades los casos de pacientes infectados.

El vocero de la residencia agregó que los trabajadores estaban haciendo lo posible por salvar las vidas de los ancianos.

Este martes, recibieron máquinas de oxígeno y mascarillas de parte de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Finalmente, los pacientes infectados fueron trasladados a hospitales y los trabajadores de la residencia recibieron el apoyo del personal sanitario del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Ana Ruiz, hija de una de las víctimas, asegura que la residencia no tenía suficientes máquinas de oxígeno para suministrarlo a los enfermos y que no recibían asistencia de los hospitales.

Este sábado en horas de la mañana, una empleada solicitó una ambulancia para su madre, Ana María Artola, de 86 años porque tenía fiebre a 39 grados y sospechaban que tenía coronavirus como otros residentes del lugar.

Ella relató que el hospital se negó a atenderla porque no cumplía con los criterios, solo tres días después su madre falleció.

Ahora lamenta que ni siquiera ha podido ver el cuerpo de su progenitora. “No podemos ni siquiera tener un velatorio”.

La residencia Monte Hermoso, al oeste de la capital, es un establecimiento privado que funciona también como centro de día, es decir, ofrece atención y cuidados a personas mayores y dependientes que duermen en sus viviendas. Parte de los cupos de la residencia cuenta con un subsidio de la Comunidad de Madrid, son concertados.

Desde el pasado domingo 8 de marzo, ningún familiar ha podido acceder a las instalaciones de la residencia como medida preventiva para frenar el contagio del coronavirus.

Los trabajadores del lugar comunican el fallecimiento de los ancianos a través de llamadas telefónicas a sus familiares.

Yolanda Cumia, se enteró del fallecimiento de su padre, Juan Cumia, de 87 años, en la madrugada del pasado martes. Recibió una llamada a las 2:30 de la madrugada:

“Yolanda, tu padre ha fallecido por una insuficiencia respiratoria”, esas fueron las palabras de la trabajadora de la residencia. Se quedó devastada al escuchar la trágica noticia.

Asegura que su padre era uno de los residentes que tenía mejor estado de salud y que cada martes salía para comer con sus amigos en un restaurante vasco. La trabajadora que la llamó le confesó que había una situación dramática y que muchos residentes estaban falleciendo.

“Están cayendo como moscas”, dijo Yolanda. El certificado de defunción de su padre dice: “Posible infectado por COVID-19”, no están sometiendo a los pacientes a la prueba diagnóstica.

Los familiares han usado las redes sociales para denunciar la situación.

Según los primeros informes de la investigación, 15 personas fallecieron en el mismo centro, otras seis fueron trasladadas al Hospital Clínico, de las cuales fallecieron dos.

El brote estaba causando estragos desde hace días, los empleados piden que se proteja su identidad para garantizar que no sufran represalias por sus declaraciones.

Algunos han relatado que hace dos semanas murió un residente que posiblemente tendría coronavirus.

El pasado domingo se acumularon 10 cadáveres en el sótano de la residencia esperando que fueran recogidos por las empresas fúnebres.

“Necesitamos el esfuerzo de todos y la ayuda de Dios», pidió una trabajadora. Algunos empleados también se han contagiado.

Presuntamente trasladan a los ancianos infectados al hospital solo cuando necesitan respiración mecánica y en ese entonces ya es demasiado tarde para salvarlos.

La desgarradora situación de la residencia de mayores ha causado indignación, se espera que se investigue el caso para comprobar la posible negligencia de los encargados. Compártela.

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