Un pedófilo viaja “para tener sexo con una niña de 13 años”, pero en realidad es una trampa

Las intenciones de este pervertido lucían perfectas: compartir una habitación de hotel con una niña de 13 años de edad, pero su deseo fue frustrado al encontrarse con algo muy ajeno a una niña, nada más y nada menos que unos cazadores pedófilos.

Sean Killian pensó que había estado charlando con una niña menor de edad por WhatsApp, pero en realidad había sido engañado por Dark Justice, un grupo anónimo que rastrea en Internet a los hombres que buscan sexo con menores de edad.

Cuando el pedófilo y padre de mediana edad llegó a la ciudad de Gateshead, en Inglaterra, después de haber viajado más de 300 km para encontrarse con una chica de colegio para tener sexo con ella, los miembros de Dark Justice ya estaban esperándolo, con la policía a cuestas.

Killian había hecho amistad con el perfil falso apenas meses después de que haya sido liberado de la cárcel en Wolverhampton, el pasado mes de abril por intentar tener sexo con alguien que pensaba que era otro niño, pero resultó ser un oficial de policía encubierto.

El hombre de 46 años estaba siendo supervisado en la comunidad, pero el tribunal escuchó que estaba “Diciendo las cosas que querían escuchar, pero haciendo exactamente todo lo contrario”.

Durante las conversaciones falsas, el pedófilo dijo a la supuesta niña que quería “tratarla como una princesa”.

La corte oyó que las conversaciones tenían un contenido altamente sexual; había pedido a la niña sus fotografías en uniforme de escuela y él le envió 12 fotografías y videos de su pene, así como fotos en ropa interior.

VER TAMBIÉN:  Lo sorprendieron robando y decidieron castigarlo con una marca que le durará para siempre


Desde diciembre del año pasado, Killian ya lo tenía todo preparado, había reservado un hotel en Gateshead para él y la niña, su deseo más profundo era conocerla.

A su llegada, la policía había sido informada y él fue acusado e inmediatamente detenido. El ciudadano de Walsall admitió el incumplimiento de una orden de prevención de daños sexuales, tratando de incitar a un niño a participar en actividades sexuales, hacer que un niño observara un acto sexual y que tuviera la intención de encontrarse con una niña.

La jueza Amanda Rippon lo condenó a dos años de prisión y dijo que debía firmar el registro de delincuentes sexuales durante diez años.

Ella dijo: “Usted viajó a su encuentro. Ha reservado una habitación de hotel en Gateshead, a 300 km de donde vivía. Ha recorrido esa distancia para conocer a una chica. Había reservado una habitación con una cama doble y se lo comunicó a ella. Le dijo que traería ropa interior para ponérsela.

Y prosiguió: “Cuando llegó al hotel, la policía le esperaba y lo arrestaron. Estoy completamente convencida de que su intención era conocer a una niña y tener actividad sexual con esa niña. Creía que estaba charlando con una niña, no sabía que no lo era”.

Stuart Graham, en defensa de Killian aseverró que el hombre es un desequilibrado que “necesitaba ayuda”, y que estaba arrepentido por su comportamiento. Y añadió: “Ha perdido el contacto con sus hijos, con sus amigos, ha perdido a la mayor parte de su familia, ha perdido un buen trabajo. Su futuro es particularmente sombrío”.

Dark Justice / Daily Mail

En esta ocasión, afortunadamente Dark Justice apareció a tiempo para burlar los planes fallidos de este pedófilo. Pero de no ser así, probablemente más de una jovencita habría caído en sus manos. Este tipo de personas, más allá de que “necesiten ayuda”, los hechos demuestran que nos son aptos para vivir en sociedad. Deben pagar por sus culpas, ya que los daños psicológicos que pueden causar a las criaturas y sus familias son irreparables.

VER TAMBIÉN:  Dane, el niño que está cautivando millones de corazones con su maravillosa interpretación

Comparte esta noticia con tus amigos para que conozcan la labor de Dark Justice, y ayudar así a hacer justicia con todos los casos de abuso sexual infantil.

¿Te gustó?

Deja tu comentario

Te recomendamos

¿Te gustó el vídeo?
¡COMPÁRTELO!