Se ve obligado a usar una escalera para acceder a la habitación de su madre ciega y discapacitada

En los últimos meses muchas personas no sólo han temido por sus vidas a causa del peligro que representa el COVID-19, sino que su rutina ha cambiado por completo. Pero, a pesar de las adversidades, muchos las enfrentan de la mejor manera y sus buenas acciones se han hecho virales.

Tal es el caso de un hombre en Brasil que encontró la forma más ingeniosa de aislarse de su madre de 80 años para protegerla de un posible contagio pero, sin que esto significara tener que dejar de verla o atenderla.

Aunque el asunto resulte algo irrisible o descabellado para Saulo Luiz de Albuquerque dejar de ver a su madre durante días no era una posibilidad, así que utiliza una escalera para trepar a la ventana de la ancianita cada día y conversar con ella así sea un par de minutos.

“El distanciamiento ya se aplicaba, pero hasta entonces estaba en casa. Cuando tuve los síntomas, estaba totalmente aislado de la residencia”, dijo el hombre.

Saulo considera importante saber de primera mano que su madre se encuentra bien, pero cuando presentó síntomas parecidos a los que causa el COVID-19 no pudo eludirlos y decidió no verla más. Al menos no del modo convencional.

“El miedo reina. Mi madre ya tiene una salud muy frágil, debido a su edad, todas las enfermedades que ha tenido y porque es diabética.

Mi mayor deseo hoy sería volver a la rutina normal, peinarla, cortarle el cabello y las uñas, cambiarle el pañal. Es el mayor cuidado. La parte más difícil, para mí, es la distancia. Realmente duele mucho”,

Saulo vive con su madre, Doña María Emerita de Albuquerque, en Cabo de Santo Agostinho, en el estado de Pernambuco. La mujer sufrió una caída hace varios años que la dejó con una fractura de cadera, además es invidente a causa de un derrame cerebral.

Dadas sus condiciones, Saulo es quien se encarga de ella y por esa razón pensó en la escalera como una forma de seguir pendiente.

Ahora, las escaleras a su habitación se convirtieron en la única forma de aliviar la nostalgia sin riesgo.

“Tuve la idea de poner una escalera afuera y tener acceso a su habitación, mantener mi distancia, hablar con ella, mirarla. Últimamente, solo mi hermana tiene acceso a ella, para evitar demasiado contacto físico. Por eso, mi madre también se siente muy sola”, dijo Saulo.

Aunque este hijo abnegado ya se sometió a la prueba de COVID-19 y esta resultó negativa, él ha preferido mantener el autoaislamiento mientras se recupera de la gripe que lo aqueja. Durante este tiempo, la hermana de Saulo y su sobrina se han hecho responsables de Doña María, así que él está tranquilo de saber que su madre es bien atendida.

Ahora es muy difícil ver a hijos tan abnegados a su madre pero este hombre es un ejemplo digno de admirar. Comparte su historia y envíale tus buenos deseos ¡Mejórate pronto, Saulo!

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