Se quedan paralizadas y terminan en la UCI 4 horas después de comer en un restaurante

¿Alguna vez has escuchado hablar del Síndrome de Haff? Pese a que este padecimiento es extremadamente raro, es altamente riesgoso. Fue descubierto en el año 1924 y provoca una rigidez muscular severa, además de orina de color oscura.

Cuando esta enfermedad no es diagnosticada prontamente y no se sigue un tratamiento adecuado, las consecuencias son fatales. Esto fue a lo que se enfrentaron dos hermanas brasileñas, llamadas Flavia y Pryscila Andrade, tras consumir lo que parecía ser un delicioso alimento.

Las hermanas tuvieron que ser ingresadas de emergencia en un hospital de su región, Recife, al presentar malestar y dolor después de haberse alimentado con peces árabes. La familia quedó desconcertada cuando los médicos confirmaron que se trataba de la temida “enfermedad de la orina negra”.

Las hermanas, de 36 y 31 años, jamás esperaron contraer el peligroso síndrome

Entre los principales síntomas del Síndrome de Haff se encuentra el entumecimiento y pérdida de fuerza en el cuerpo; dificultad para respirar correctamente y, sobre todo, presentar orina de color oscuro, café o negra.

Fue el pasado 18 de febrero que las hermanas terminaron en el hospital, horas después de haber hecho el almuerzo. En esta ocasión, quisieron degustar una receta exótica de pez árabe, llamada en el menú “ojo del hombre”. La comida fue adquirida en un establecimiento del Barrio Pina, en la zona sur de la capital brasileña.

El pez árabe tiene una toxina que provoca el Síndrome de Haff

Flavia invitó a su hermana y a su mamá a almorzar, así como a su pequeño hijo de solo 4 años y a dos de las secretarias con las que trabaja. Todos pidieron el platillo exótico, a excepción de Bethany, la madre.

«Cuatro horas más tarde, Pryscila se endureció por todas partes, tenía calambres desde los pies hasta la cabeza y no podía caminar. Mi nieto, al amanecer, tenía dolor abdominal y diarrea, y las dos secretarias sentían dolor de espalda», narró Bethany.

La situación en el organismo de Pryscila empeoró tan drásticamente que tuvo que ser ingresada al área de Cuidados Intensivos. Ahí fue donde una de las hermanas escuchó que otro hombre había contraído la enfermedad por haber ingerido también el pez árabe.

Flavia fue la menos afectada por el síndrome, por lo que salió rápidamente del hospital. Mientras que su hermana, al comer una parte más grande del pez, terminó con su hígado y riñones afectados, además de líquido en los pulmones.

Tras lo sucedido, el gobierno brasileño ha identificado 5 posibles casos más del Síndrome de Haff y la familia pide a las autoridades se difunda más información sobre la enfermedad para poder actuar a tiempo y evitar pérdidas humanas.

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