Se gradúa en leyes y asegura no conseguir ningún empleo por ser demasiado atractiva

Cuando recién nos integramos al mundo laboral resulta complicada la labor de buscar empleo, el desafío es grande sobre todo en la época actual cuando los requerimientos de las empresas y la competencia son mayores, y los factores que determinan la posibilidad de conseguir un puesto se cruzan con la nula o poca experiencia de un recién graduado.

Para Irina Kova, una recién graduada de derecho en Rusia, el factor que complica su contratación poco tiene que ver con lo anterior, su argumento principal es que resulta demasiado atractiva para poder conseguir un trabajo.

Sí, Irina Kova dice que básicamente no tiene empleo porque los jefes se distraen demasiado con su increíble belleza.

En un intento por luchar contra el estereotipo y demostrar que tiene las aptitudes para aplicar a cualquier trabajo, ha decidido renunciar al maquillaje. Decidió cambiar su aspecto, ahora usa lentes aunque su vista es perfecta y se tiñe el cabello un tono más oscuro para lucir profesional.

“Incluso durante el proceso de contratación, ser bella se interpone. Tengo un título en derecho y un gran currículum, pero mi agente de reclutamiento me dijo que debía pintar mi cabello para las entrevistas” señaló Kova.

Después del cambio en su atuendo le ofrecieron aplicar para más vacantes. Finalmente, cuando logró conseguir un empleo, su aspecto seguía opacando su desempeño laboral. Irina dice que incluso se vio obligada a renunciar a su trabajo debido a los comentarios que recibió en la oficina.

“Creo que el jefe quería tener un entorno corporativo donde todos fueran iguales. Básicamente estaba insinuando que yo era demasiado glamorosa para encajar, así que terminé renunciando”, agregó Kova.

Su aspecto tampoco ha ayudado a su relación con las mujeres, por lo que muchas veces se ha sentido completamente sola.

“Las mujeres no confían en ti, prefieren rodearse de mujeres menos atractivas que no olvidarán el trabajo en cuestión. Los hombres casados no quieren que sus esposas visiten la oficina y vean a una chica soltera y hermosa sentada junto a ellos”, añadió la mujer.

Sin embargo, la terrible experiencia no la detiene para seguir generando ingresos, Irina ha comenzado su propio negocio, un sitio web de venta de ropa vintage, que en tan poco tiempo ha tenido gran éxito en sus ventas.

En cuanto a su estado emocional, ha mejorado. Ella menciona que prefiere el anonimato del comercio en línea, opina que ahora no tiene que depender de la opinión de otra persona y preocuparse de si su cara encaja con el perfil de un profesional.

Sin duda, la situación que vivió Kova es inaceptable: la apariencia física no debería determinar si una persona tiene la suficiente capacidad para desempeñar una labor.

Esperamos que en un futuro la abogada tenga la oportunidad de demostrar sus capacidades y defender su postura en un entorno laboral sin prejuicios.

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