Tras 15 años tiñendo su cabello decide aceptarlo y contarle al mundo su caso

Sara Eisenman tiene 43 años, es neuróloga y vive en Estados Unidos, después de pasar muchos años de su vida rechazando la condición de su cabello y tiñéndoselo con mucha frecuencia, aprendió que había otras cosas mucho más importantes que su apariencia.

Cuando Sara se miró al espejo y notó que su cabello estaba cambiando de color transformándose en una melena plateada no pudo evitar horrorizarse, tenía 21 años en ese entonces.

No quería parecer una anciana, asociaba las canas con la vejez y sentía que no era el momento de lucir un cabello plateado, así que se obsesionó por teñirlo cada dos semanas.

Era tanto su afán por mantener su cabello oscuro que incluso unas horas antes de dar a luz a Abe, su segundo hijo, decidió teñírselo para que las personas que los visitaran no notaran sus canas.

A los 37 años reaccionó, entendió que su imagen no era lo más importante, renunció a los tintes de cabello y aceptó su color plata natural rompiendo con los esquemas de la sociedad sobre las canas.

Su esposo Hanan la apoyó al 100%, la mayoría de sus familiares y amigos también, pero algunos le dijeron que se veía vieja y que parecía una bruja.

Pero a pesar de las críticas, Sara asegura sentirse mejor que nunca. “Comencé a darme cuenta de cosas muy importantes: primero que mi vergüenza respecto a mi pelo estaba conectada a otras dimensiones de mi vida que me incomodaban también, todo basado en el adoctrinamiento social. Y segundo, que el renacimiento de mi pelo plateado era un símbolo, una corona que marcó un desapego total de la vergüenza y me dio la fuerza de voluntad necesaria para quererme a mí misma y liberarme”, dijo Sara.

Aunque ese no era su objetivo, Sara se convirtió en una inspiración para otras mujeres que sienten el mismo temor a verse mayores y recibir críticas.

Ella logró romper el estigma social que existe sobre el cabello gris. “Siento que mi pelo es un símbolo de belleza natural y la libertad, estoy extremadamente agradecida por poder ayudar a las mujeres a descubrir lo maravillosas que son en realidad, la libertad y la diversión que nos puede traer la vida”, explicó Sara.

Ahora, ella resalta que se siente mejor que nunca. “Las oportunidades de envejecer en la vida son menos que las oportunidades para crecer. Asumir esto es el primer paso para ser realmente eterna”. Comparte su testimonio en tus redes.

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