Gana la lotería tras saber que le queda poco tiempo y hará el viaje de sus sueños antes de morir

Enfrentar cualquier enfermedad no debe es sencillo, sobre todo si se sabe que dicho padecimiento llegará a una etapa terminal, y que al llegar a ella mermará, poco a poco o de un solo golpe, la calidad de vida de quien la padece.

Este proceso debe ser muy difícil para el paciente y para los familiares de éste, pero siempre puede haber golpes de suerte que pueden ayudar a cumplir un sueño pendiente y así enfocarse en la felicidad que es vivir, tal como le sucedió al norteamericano Richard Beare.

A Richard le diagnosticaron cáncer de hígado en etapa cuatro, que es la penúltima antes de la etapa terminal, la noticia de su enfermedad le fue dada recientemente.

Pero a él, y a su esposa, la vida (y la suerte) le dio un regalo al ganarse un gran premio de lotería en Carolina del Norte, y realmente estaba que no se lo creía, no podía con tanta felicidad.

Richard casi nunca juega a la lotería, pero por petición de su esposa decidió comprar 4 boletos en la tienda Quick Trip, ubicada en North Tyron Street, Charlotte, Carolina del Norte.

“Rara vez juego a la lotería, sólo lo hice porque mi esposa me pidió que comprara un boleto porque ella sabía que el premio era muy grande”, dijo Richar Beare.

Richard, quien tuvo que dejar su trabajo como mecánico automotriz debido a su enfermedad, compró cuatro boletos de lotería para raspar, y ante sus ojos sorprendidos, y los de su esposa, vio que los números del último boleto que estaba raspando coincidían.

“El cuarto boleto que compré era el ganador, al ver que los números concordaban le pregunté a mi esposa qué significaba eso. Ella atónita, me respondió que al parecer yo había ganado un premio, un premio que constaba de 250 mil dólares”.

Richard compartió la buena noticia con sus familiares y amigos, quienes, igual que él, no podían creerlo, pero que se alegraron por Richard, quien está atravesando y enfrentando con mucho esfuerzo y valentía el cáncer que le diagnosticaron.

Posteriormente acudió a la capital del estado a reclamar su premio, y después de los debidos ajustes relacionados con el pago de impuestos recibió nada más y nada menos que la cantidad de 176 mil dólares. Richard sabe perfectamente en qué utilizará el dinero que ganó: en el viaje de su vida.

“Quiero viajar mientras la enfermedad me lo permita y mientras pueda sentir que todavía soy yo.  Mi esposa siempre soñó con ir a Italia, porque sus ancestros son de ese país. Ahora que ganamos el premio, podré llevarla”.

En ocasiones la vida nos pone a prueba con obstáculos realmente grandes. No obstante, cuando parece que todo está perdido aparece la luz al final del túnel para hacernos recobrar toda la fuerza y esperanza. Enhorabuena por el golpe de suerte que tuvo Richard, y que le permitirá cumplir el sueño de su vida

Comparte esta emotiva historia con todos tus amigos y jamás te des por vencido.

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