Responde el mensaje que encontró en una botella en el mar y recibe mil dólares de recompensa

Los mensajes que eran enviados en botellas lanzadas al mar han sido el desenlace de un sinfín de películas que cautivan a miles de espectadores.

Pero esta historia nos demuestra que estos mensajes no solo existen en las escenas de la pantalla grande. Henry Anderton, un hombre de 76 años no solo encontró un mensaje en una botella en la playa, sino que fue recompensado con 1.000 dólares.

Así que la próxima vez que estés en la playa es mejor que estés atento.

Henry respondió el mensaje que fue arrojado en el Océano Atlántico y terminó en la costa oeste de China continental en Shetland después de ser abandonado por Emmanuel Goldstein cuando cruzó de Nueva York a Southampton a bordo del Queen Mary II en diciembre de 2018.

Emmanuel es editor de una reconocida revista de tecnología y dijo en su carta que el personal de la editorial estaría «asombrado” si alguien encontrara su mensaje, tal como lo hizo Henry, limpiador de playas voluntario.

Este inesperado hallazgo sucedió el 02 de febrero mientras Henry realizaba una limpieza de rutina en la playa de Littlelure.

“Voy al menos una vez al mes o con más frecuencia para limpiar la playa. Encontré la botella y vi el mensaje adentro y lo leí cuando llegué a casa. El mensaje estuvo en el océano durante un año y un mes.

Había sido derivado con la Corriente del Golfo, es una coincidencia extraordinaria», dijo Henry.

Para sorpresa de muchos, este hombre, quien ha vivido en Shetland durante 50 años, ha encontrado otros mensajes en botellas y los ha respondido, pero este es el único que ha sido contestado.

Henry le envió un correo electrónico a Emmanuel para informarle que había encontrado su botella y su reacción fue extraordinaria. Le ofreció una recompensa de mil dólares que sería otorgada por la revista.

“No esperaba que lo encontraran. Estaba bastante asombrado”, dijo Emmanuel, padre de cuatro hijos.

Henry planea invertir el premio de 1.000 dólares en la renovación de una cabina telefónica roja que compró por un dólar. La revista también ofreció donar 1.000 dólares a la organización ambiental holandesa The Ocean Cleanup elegida por Henry.

“El dinero de la recompensa se destinará a la renovación de una vieja cabina telefónica que será convertida en un mini museo con memorias de los lugareños, y que pondremos en un pequeño libro que los transeúntes puedan leer”. dijo Henry.

También Henry quiere proporcionar información turística y hacer un intercambio de libros.

Realmente este hombre hizo un hallazgo de película, comparte este insólito caso en tus redes.

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