Por primera vez, 2 hombres reciben el castigo de sembrar 3 mil árboles por cometer un ecocidio

Son muchas las formas de destruir la naturaleza a través de la acción humana, una de ellas es la deforestación o tala de árboles.

El ecocidio es un delito, y lo sabe muy bien la Fiscalía General del Estado de Chiapas quien emitió una sentencia ejemplar e innovadora a dos hombres infractores para que repongan el daño causado.

Benjamín y Ricardo son dos mexicanos de 26 y 40 años respectivamente que entraron sin autorización alguna a una propiedad privada en la colonia de La Polka, en Tuxtla.

De acuerdo a la información emitida por los medios de comunicación locales, los hombres talaron árboles de cedro sin el debido permiso del Estado de Chiapas.

Lo que irresponsablemente hicieron está tipificado como un ecocidio, que no es otra cosa que un delito que tiene que ver con daños causados a un ecosistema o destrucción ambiental.

En el momento en que las autoridades los encuentran en flagrancia, les decomisaron un vehículo tipo camioneta y un par de galones de gasolina.

La defensa de los implicados fue quien solicitó la suspensión condicional, presentando un plan de reforestación y limpieza para evitar que los acusados fueran privados de su libertad.

De allí que el dictamen fue el siguiente: los infractores deben sembrar 3 mil árboles de ceiba, y limpiar el río Zanatengo.

No se trata de una simple sentencia simbólica o emblemática, todo lo contrario, se pretende dejar sentado un precedente histórico para destacar la importancia que tiene la preservación, cuidado y protección del ambiente.

En el fallo de la Fiscalía a cargo de Jorge Luis Llaven Abarca, prevaleció la nueva legislación que le da una importancia suprema al patrimonio ambiental de la población de Chiapas.

“Por primera vez, la Fiscalía celebra acuerdo reparatorio por ecocidio. Los requeridos deberán plantar 3.000 árboles y limpiar un río”, informó la Fiscalía General del Estado.

Se les asignó un plazo de seis meses para cumplir con lo establecido en la sentencia, y deben presentar además un informe cada dos meses con los detalles de los avances logrados.

Las autoridades les hizo entrega formal de una camioneta marca Ford y una motosierra para que puedan realizar eficientemente el cometido.

Y estarán bajo la supervisión de dos agentes asignados por la fiscalía para asegurarse de que están cumpliendo con lo acordado.

Acciones como estas son necesarias para que todos tomemos conciencia de la imperativa necesidad de proteger y cuidar bien del patrimonio ambiental.

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