Pierde a su hija de 7 años y a su hijo de 4 tras ser arrastrados por una ola de 7 metros

Para un hombre de 47 años su vida cambió por completo tras perder a sus dos hijos el pasado sábado, Jeremy Stiles estaba en la orilla del mar con su pequeña niña de siete años en brazos y su hijo de 4 años en el área de Falcon Cove, Oregon, cuando fueron sorprendidos por una ola gigante de aproximadamente siete metros de alto.

El padre y los niños se vieron atrapados en aguas turbulentas combinadas con la marea alta, episodio conocido como Rey Marea.

El incidente ocurrió aproximadamente a las 12:38 pm.

La madre de los niños contempló la triste escena y rápidamente llamó al 911, cuando un oficial de policía llegó, el padre estaba luchando insistentemente por salir del océano mientras su pequeña niña se veía aún más lejos de la orilla.

Los lugareños habían sido alertados del mal pronóstico al que se enfrentaban, advirtiéndoles que se verían olas de hasta tres metros.

Se encontraban cerca de la línea del condado de Clastsop County y Tillmook County.

Sin embargo, un periodista de KPTV afirmó que se vieron olas de hasta 7 metros de alto. Posiblemente fueron estas las que arrastraron al padre y sus hijos al océano dejándoles un amargo momento.

Oficiales del Departamento de Policía de Manzanita lograron rescatar a la niña, la trasladaron a la costa sur de Arch Cape.

El niño de 4 años sigue desparecido.

Un poco más tarde el padre fue rescatado totalmente inconsciente, fue trasladado junto a su hija por Medix Ambulance al Providence Seaside Hospital.

Varios grupos de rescate llegaron para ayudar con la búsqueda del niño pero el clima estaba totalmente en contra, la Guardia Costera de los Estado Unidos tuvo que enviar helicópteros para intensificar la búsqueda, la marea estaba muy alta y por barco era muy difícil llevar a cabo alguna operación de rescate. El servicio meteorológico advirtió:

Las olas destructivas pueden arrastrarse inesperadamente sobre playas, embarcaderos y otras estructuras. Las personas pueden ser arrastradas por rocas y embarcaderos y ahogarse mientras observan las altas olas”.

Lamentablemente, la niña fue declarada fallecida. El Departamento de Bomberos y de Policía de Cannon Beach participó en la búsqueda del niño. Sin embargo, al caer la tarde el oficial Steve Strohmaier tuvo que suspender la misión una vez que agotó todos los recursos.

Las advertencias meteorológicas instan a los lugareños a no darle la espalda al océano. Si bien para algunos puede parecer un gran espectáculo y una oportunidad para practicar surf, en realidad puede ocasionar una tragedia.

La niña fue rescatada mientras seguía inconsciente, luego murió.

Muchas personas se reunieron en Cannon Beach el sábado por la tarde para contemplar las grandes olas chocar contra la orilla. Desafortunadamente, lo que para algunos era un espectáculo para una familia terminó en tragedia. Deseamos los padres de los niños encuentren consuelo y serenidad para enfrentar esta gran perdida.

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