Padres del joven fallecido después de que el médico del 112 colgó su llamada rompen su silencio

Los padres de Aitor, el joven madrileño de 24 años que falleció en enero de 2018 a causa de una presunta y garrafal negligencia médica, han roto su silencio.

Si bien han interpuesto una demanda y su abogado pide una indemnización de 175.000 euros, ellos insisten en que no lo hacen por el dinero, lo único que quieren es que ningunos otros padres tengan que pasar por semejante dolor.

“Ningún, niño, ni ningún joven, ni ningún mayor, tiene que estar en un cementerio por no ser atendido adecuadamente”, sentencia Carmen, la madre de Aitor.

Han comparecido ante los medios y han dado detalles de lo que sucedió esa fatídica noche y los días anteriores, demostrando que no fue un solo error del médico que atendió su llamada, sino la suma de un cúmulo de negligencias que llevaron a la tumba a su hijo.

Han pasado 17 meses para que los padres tuvieran acceso a los audios que han estremecido a tantos.

[AUDIO] La durísima llamada de auxilio del joven de 23 años que murió asfixiado tras negarle ayuda en el 112

⚠🔴IMÁGENES SENSIBLES. "No puede hablar. ¿No le digo que se está ahogando?”, "Pásemelo. ¿Si estuviera en un hospital le tendría que atender un médico o no?”. Así transcurrió la llamada de un médico del 112 que negó ayuda al chico de 23 años que murió por asfixia tras sufrir un tromboembolismo pulmonar. Sus padres acusan de “falta de humanidad” de los miembros del servicio SUMMA 112.📹 Redacción

Publiée par La Vanguardia sur Jeudi 7 novembre 2019

En ellos se pudo conocer que Carmen efectuó hasta 6 llamadas pidiendo la asistencia para su hijo que se ahogaba.

Pero la única respuesta que recibió del médico fue: “Su hijo respira perfectamente”, además de exigir hablar con el joven para “evaluarlo”. Los audios revelan el desesperante estado del joven y la indolencia y la falta de empatía del médico del otro lado de la línea.

Ante tanta insistencia la UVI móvil llegó 30 minutos más tarde de las 6 llamadas realizadas

“Después de hacerle el boca a boca con los pocos conocimientos que tenía, empecé a darle puñetazos en el pecho. Jamás me había visto en una situación así y fue lo único que se me ocurrió”, confiesa su padre, Bartolomé.

“Mi hijo fallece en mis brazos por falta de ayuda”, sentencia.

Aitor llegó al hospital con muerte cerebral donde permaneció 5 días en la UCI intubado, poco a poco perdió la vida tras haber estado tanto tiempo sin oxígeno. Pero se supo que en realidad la causa de la muerte fue un edema pulmonar no tratado a tiempo.

Sin embargo, Bartolomé reveló que ese no fue el único error, como ya se venía sintiendo mal llevó previamente a su hijo 2 veces al hospital.

“Le dijeron que era un dolor mecánico, porque mi hijo hacía mucho deporte. Le dieron un nolotil y le mandaron a casa. La noche de antes de morir, Aitor no salió a correr y se quedó conmigo viendo una película. Después pasó lo que pasó”, recuerda.

El padre al ver la impavidez del médico de Urgencias le recriminó y cuenta su decepcionante respuesta:

“Le digo: ¿No le puedes hacer una prueba más? Y se levanta y me dice: ¡No me va a decir usted mi criterio médico, no le hago ni una prueba más! A lo que Aitor, que era un chico fuerte física y psicológicamente le dice: ¡Que sepa que esto duele!, mientras se sujetaba el costado. Y el indolente médico culmina: ¡Venga ya, ya podéis iros a casa!”

“Ni una analítica en sangre, ni un electro, nada, se tardaron 4 horas para darnos el resultado de una radiografía y nos enviaron a casa con viento fresco”, sentencia.

Nadie les puede devolver a su amado y único hijo, pero tan solo quieren que se haga justicia y que ninguna familia más sea víctima de tanta negligencia. ¡Comparte esta noticia!

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