Un niño adoptado abraza a su perrita enferma para que jamás se sienta sola

Un niño adoptado es capaz de dar el amor más grande y puro pues, tristemente, conocen de primera mano lo desgarrador que es no ser aceptado y amado por las personas que deberían cuidarlos.

Robbie esperó durante mucho tiempo una oportunidad de ser amado y protegido


Pese a su difícil historia de vida, la inocencia de un pequeño adoptado es capaz de resistir la más grande de las tormentas. Tal como ha demostrado Robbie, un niño que acompañó en sus últimos momentos con vida a una perrita moribunda.

Maria Henry Gay es la madre adoptiva de Robbie y ha podido formar una gran familia gracias a la presencia del dulce niño, además de la singular personalidad de su vieja perrita llamada Buffy.

Robbie siempre ha sido un niño cariñoso y comprensivo


Maria llevó a Buffy con la doctora Mac, mientras su hijo se encontraba en el colegio. Se trataba de realizarle una limpieza dental y extraerle algunos dientes, pero todo cambió cuando la especialista notó que algo no se encontraba bien en la peludita.

La doctora realizó una serie de exámenes en Buffy. Los resultados de las pruebas veterinarias no fueron nada alentadores, la perrita padecía insuficiencia renal avanzada por lo que no podría ser anestesiada para su limpieza dental programada.


Ante la triste noticia, la familia tomó la decisión de evitar padecimiento innecesario en la amada Buffy, protegiéndola de los terribles estragos de su enfermedad recién descubierta. Temían la reacción de Robbie, pero él no tardó en sorprenderlos.

Fue el propio Robbie quien pidió a su madre, mientras se dirigían a la clínica veterinaria, poder sostener a Buffy cuando partiera al más allá. Petición a la que María no tardó en aceptar, haciéndole saber lo orgullosa que está de él.

Quería estar junto a Buffy aunque sabía que no podría evitar llorar su partida

“Le dije lo orgullosa que estaba de él por entender la importancia de cuidar a los animales viejos y ayudar a que nunca sufran”, narró Maria.

La respuesta tan madura de Robbie se debía a que él padeció durante mucho tiempo malos tratos en los orfanatos y lugares de acogida donde permaneció.

Temía que Buffy no se sintiera querida y protegida.

“Sé lo que se siente no ser amado o cuidado y no quiero que ningún animal mío se sienta así nunca. Solo es triste para nosotros cuando se van al cielo. Es un día feliz para ellos”, dijo Robbie a su madre.

Buffy se marchó al cielo siendo la perrita de avanzada edad adoptada más querida. La razón por la que la familia Henry acoge a perritos mayores es porque Robbie quiere darles la atención y cuidados que nadie más está dispuesto a darles.

El niño tuvo una familia feliz
Este pequeño es consciente de que, conforme más edad tienen los animales en los refugios, más difícil es que sean adoptados por una familia. Robbie vivió lo mismo, sintiéndose profundamente triste en los orfanatos cuando una familia no lo elegía a causa de su edad.

Afortunadamente, María y su familiapudieron ver lo especial que es Robbie y aprecian sobre todo su gran corazón con los demás, así que continúan abriendo las puertas de su hogar a más perritos ancianos.


Y es que para Robbie no se trata de la cantidad de tiempo compartido al lado de sus animales, sino de la calidad y del gran vínculo que es capaz de formarse en breves momentos únicos de felicidad absoluta.

Robbie niño adoptado
No cabe duda que son los niños los que más pueden enseñarnos y con su inocencia son capaces de cambiar el mundo. Por eso nunca olvides que hay muchos pequeños esperando con ilusión ser acogidos por una hermosa familia.