Ella pagará con cárcel el horrible sufrimiento que le causó a su hijo durante 10 años

No todas las madres tienen el instinto de proteger y amar sin medida a sus hijos subordinando sus intereses propios para asumir el compromiso de satisfacer a plenitud las necesidades físicas y emocionales de esos pequeños que vinieron al mundo sin pedirlo y que son su responsabilidad.

Christine Copley es una mujer de 66 años que encerró a su hijo debajo de una escalera durante tres años. Fue detenida por su crimen en el Reino Unido.

Andrew, tiene 38 años de edad y declaró ante la justicia que era víctima de abusos, maltrato y agresiones de parte de su madre durante diez años. Desde sus 5 años hasta que cumplió 14 fue sometido a crueles agresiones y torturas en su propia casa y a manos de la persona que supuestamente debería velar por cuidarlo y hacerlo feliz.

La mujer alimentaba a su hijo con comida de perro y hámster, y siempre lo mantuvo encerrado, causándole un gran sufrimiento físico y psicológico.

Algunas veces ella hizo salir a Andrew sin ropa por la casa en aquellos días donde las temperaturas eran muy bajas. Él llegó a sufrir hipotermia por este hecho, además no tenía agua caliente en su casa.

Erik Salomonsen, el juez encargado del caso le dijo a la acusada: “Usted ha hecho de la vida de su hijo una completa miseria”.

Mientras que Andrew dijo:

“Los golpes, torturas, abusos verbales y emocionales hacían que mi vida fuera terrible. He tenido más relación con la muerte que con la vida”.

La madre le impedía ir a la escuela para que los maestros no se dieran cuenta de las heridas que tenía el niño a causa de sus severas agresiones.

En una oportunidad, Christine puso sus manos sobre la boca de su hijo para sofocarlo, golpeó su cabeza contra el suelo, rompió una botella de vino sobre él y también lo sometía a torturas sin ropa. Lo alimentaba estrictamente con galletas para perros y alimentos para hámster.

Un amigo de la familia comentó que Andrew era el niño más triste que había visto en su vida, él vivía con sus padres y tres hermanos en una casa que tenía tres dormitorios en Exeter, Devon, la vivienda se mantenía muy sucia y desordenada.

En el colegio muchas veces Andrew sufrió intimidación y discriminación por el mal olor de su ropa y sus zapatos.

Los vecinos se asombraban por las deplorables condiciones de la vivienda de la familia, uno fue testigo de cómo Andrew fue golpeado en la cabeza por su madre y arrastrado por el brazo.

En la corte Andrew declaró que una de las agresiones de su madre que lo hizo gritar de agonía sucedió cuando ella lo agarró por los genitales y lo golpeó contra el suelo.

Christine negó las acusaciones ante la policía y afirmó que solamente le había dado un puñetazo durante una discusión.

Daily Mail

Reconoció que su cuarto hijo “era su favorito”, pero que amaba a todos por igual, a

“Andrew quería verlo muerto porque quería tener una hija”.

Ella fue condenada por siete cargos de crueldad contra una persona menor de 16 años entre julio de 1983 y julio de 1993 a seis años de cárcel.

Creo que las personas que son capaces de agredir a un niño no tienen alma.

Su hijo comentó que solo quería que se hiciera justicia por todo el daño que recibió durante una gran parte de su vida que solamente le dejó dolor y traumas. ¡Comparte esta estremecedora noticia!