Doctor «Cosquillas» muere como héroe intentando defender a una mamá y su bebé de un ladrón

El mundo llora la partida de un ser lleno de luz, que a su paso por la tierra sólo dejó un rastro de alegría y sonrisas en cada corazón que tocaba.

Humberto Rojas Landa, mejor conocido como el doctor Cosquillas, perdió la vida injustamente el pasado viernes 6 de febrero, tras haber sido ingresado de emergencia en el Hospital de Traumatología y Ortopedia, de Puebla (México).

La eterna sonrisa del doctor Cosquillas fue injustamente apagada a sus 51 años de edad

Medios locales informaron que el jueves por la noche el doctor Rojas ingresó con su esposa y su hijo pequeño, a una cafetería ubicada en la calle 5 Sur y 29 Poniente, en la colonia Chulavista.

En ese momento, un sujeto armado que todavía no ha sido identificado, entró violentamente amenazando a los presentes para que les entregara sus pertenencias.

Entre las víctimas que corrían más peligro estaba una madre y su bebé, a quienes el ladrón los apuntó con el arma en la cabeza. Pero el doctor Cosquillas, acostumbrado a lidiar con el dolor ajeno, se llenó de impotencia y al ver la angustia de la mujer, reaccionó instintivamente tomando una jarra de vidrio para defenderla y darle al sujeto en la cabeza.

Acto seguido, el sujeto disparó a quemarropa contra el doctor, dejándolo gravemente herido.

Las cámaras de seguridad grabaron al sujeto escapando del lugar sin que nadie pudiera detenerlo

Inmediatamente, llegaron paramédicos de SUMA, quienes tras prestarle los primeros auxilios al doctor Rojas Landa, lo trasladaron al hospital, donde su pronóstico fue estrictamente reservado. Permaneció en cuidados intensivos, hasta que la mañana del viernes, los médicos confirmaron su lamentable fallecimiento.

Era colaborador del Instituto Arte y Cultura de Puebla, además de ser muy conocido por sus más de 20 años dedicados a la risoterapia.

Visitaba a niños enfermos vestido de payaso en numerosos hospitales, a quienes hacía reír en medio de su enfermedad.

«Sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar el mundo», era su lema de vida.

Ciudadanos, amigos, familiares, pacientes y autoridades lamentaron la irreparable partida del doctor Cosquillas.

Mientras que las redes denunciaron que este hecho no es más que la prueba de la ola de violencia en que se ve envuelto México entero.

En un video de hace dos años, Humberto dio un emotivo testimonio de sus años de trabajo y de la profunda huella que dejaron en su vida tantos pequeños enfermos que ya no están, y que sin duda ahora se habrán fundido en un abrazo eterno con su «doctor Cosquillas».

«Mi trabajo es llevar alegría, juego y diversión a lugares donde hay mucho dolor, mucho sufrimiento, mucho olvido, mucha tragedia… ¡La muerte misma!… Yo aquí trabajando y del otro lado un adolescente agonizando», relata en el video.

Contó la historia de un pequeño que marcó su vida, Felipe, de 8 años. Le llevó su sonrisa y alegría, pero el tiempo se acababa y tristemente cuando quiso volver para alegrarlo nuevamente, fue demasiado tarde.

«Sólo recibí la llamada de la enfermera y me dijo: Lo único que quería hacer antes de morir era hablar contigo», relató Humberto entre lágrimas.

«Las emociones me llevaron al llanto, no lo volví a ver, ¿pero saben?: Lo llevó aquí, en mi corazón y en mi mente. Y será para siempre, hasta que yo me vaya de aquí»

 ¡La vida puede ser muy injusta! Nos duele profundamente que almas que podían seguir repartiendo tanta bondad tengan que alzar el vuelo antes de tiempo por la culpa de un desalmado sin escrúpulos. Enviemos un mensaje de solidaridad a su familia, y ¡levantemos la voz para que este reprochable acto de violencia no quede impune!

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