Muere junto a su niño con microcefalia dejando desamparados a sus otros 6 hijos

A medida que avanza la pandemia, el coronavirus continúa causando estragos y pérdidas humanas en todo el mundo y Brasil no ha escapado de eso, en el país carioca una madre y su pequeño hijo se contagiaron, su historia conmovió a miles de personas.

Vivía para cuidar de su pequeño ángel

Neucy Prudente era una mujer de 45 años que vivía en Botucatu, Sao Paolo, con su esposo y tres de sus siete hijos, uno de ellos era Gabriel de 11 años, que padecía de microcefalia. El COVID-19 llegó al hogar y en casa todos se contagiaron, pero la madre y Gabriel fueron los que recibieron el mayor daño.

Estaban muy preocupados por Gabriel, debido a su enfermedad necesitaba usar oxígeno y tenía problemas de movimiento; por eso temían que se contagiara, el peligro que correría su vida en ese caso era terrible, sabían que no podría resistirlo.

Temían que Gabriel se enfermara de coronavirus

«Ella era muy consciente de que, si él se infectaba, tendría pocas posibilidades. No sabemos exactamente quién se infectó primero. Viven en una casa y tienen un taller al otro lado de la calle, que es donde trabajaba el padre de Gabriel. Les hicieron pruebas de coronavirus y Gabriel dio negativo, pero ella fue positiva», explicó Neiva Prudente, hermana de Neucy.

Neucy fue ingresada al hospital el 25 de abril y al día siguiente Gabriel convulsionó y también fue internado. Aunque la familia le había hecho la prueba al niño y había resultado negativa, los médicos confirmaron que sí estaba contagiado.

«Creemos que la extrañaba. Comenzó a tener convulsiones en casa y, hasta entonces, para toda la familia, era negativo. Pero cuando comenzó a sentirse muy enfermo, fue hospitalizado y en cuatro días murió», agregó la hermana.

La familia no quiso decirle a la madre lo que había ocurrido por recomendación de los médicos, temían que se entristeciera tanto que sus defensas menguadas bajaran y fuese peor la situación. Estuvo en el Hospital de Clínicas de la UNESP de Botucatu desde el 26 hasta el 30 de abril.

Ella permaneció intubada durante 15 días y sufrió una contaminación por bacterias que requirió de hemodiálisis y tuvo insuficiencia renal. Después de 25 días en el hospital, murió el 18 de mayo. La familia estaba devastada, la hija menor de Neucy, Ana Laura, de solo siete años, lloró mucho por lo que pasó a su madre.

Los cuatro hermanos mayores hacen lo posible para apoyar a Ana Laura, y también a la otra hermana de 20 años que estaba embarazada y vivía con su madre; la bebé nació el 06 de mayo mientras Neucy estaba intubada y no pudo conocerla.

Tenían la esperanza de que regresaría a casa y con el apoyo de todos podría superar la pérdida de Gabriel. En Botucatu se había iniciado la vacunación masiva para la población adulta, pero a la madre no le dio tiempo de ser inmunizada.

Comparte esta conmovedora historia con todos tus amigos y familiares, la realidad de esta familia nos invita a reflexionar sobre la importancia de los cuidados para prevenir contagios de coronavirus.