El emotivo desenlace del niño de 8 años que recibió la ayuda que necesitaba para operarse

Muchas veces la vida nos pone pruebas muy difíciles de superar, son tantas las preguntas sin respuestas que se quedan como un misterio sin revelar.

Matadi Sela Petit un niño de 8 años proveniente del Congo que padecía un enorme tumor facial y que tenía una vida nada parecida a la de un niño de su edad. Su condición le impedía jugar y disfrutar como cualquier pequeño, y la apariencia de su rostro atraía todas las miradas.

Una ex-estrella de la NBA, Dikembe Mutombo quien solía jugar en el centro de los Houston Rockets,se encontró con Matadi mientras desembarcaba un avión de uno de sus viajes y decidió llevarlo al hospital construido por su fundación para ayudar a la nación africana.

Dikembe estaba realmente impactado por todo lo que este pequeño tenía que soportar a su corta edad.

No asistía al colegio y estaba totalmente apartado por la sociedad”.

Su madre lo mantenía en cama porque constantemente era objeto de burlas por aquellas personas que de una u otra manera aprovechaban la ocasión para expresar sus comentarios insensibles.

Matadi había sido operado de labio leporino, pero ningún especialista local había podido extirpar su gran tumor.

Como padre, es muy duro ver a un niño de 8 años que nació como todos nosotros pero que no ha tenido las mismas oportunidades. Ojalá esta operación cambie su vida y tenga una vida normal”.

Para su recuperación, Matadi y su padre se alojarían en una casa de la Fundación Ronald McDonald de forma gratuita, pero lamentablemente eso no pudo ser.

Días después de este encuentro Matadi fue trasladado a Los Ángeles y sometido a la cirugía que cambiaría su vida, sin embargo los resultados no fueron los esperados.

A pesar del buen corazón de este ex-jugador y de los esfuerzos que hicieron los médicos, Matadi no pudo superar la cirugía.

Un portavoz de la Fundación Dikembe Mutombo dio la noticia este pasado sábado con un comunicado que llamaron “Pionero” por el tipo de operación.

«Matadi murió en la delicada operación de un tumor facial a causa de una reacción genética a la anestesia. A pesar del esfuerzo del equipo médico no pudo recuperarse y falleció durante la noche».

Es una noticia desgarradora que ha conmovido a miles de personas que tenían sus ojos puestos en la evolución del caso de este pequeño luchador.

Estamos devastados por la pérdida de Matadi y nuestros corazones están con su padre, su madre, el resto de su familia y sus seres queridos”.

Matadi había viajado del Congo a Los Ángeles, gracias a la generosidad de Dikembe, quien quiso regalarle una sonrisa, pero tristemente eso no fue posible.

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Su vida no será en vano, su memoria nos inspirará para seguir desarrollando esfuerzos y patrocinios para mejorar la vida de los niños en la República Democrática del Congo».

Es muy triste que este pequeño haya vivido excluido de la sociedad por señalamientos injustos por su aspecto físico.

Desafortunadamente la historia de Matadi no tuvo un final feliz, pero su legado de esperanza y la voluntad de luchar por la igualdad de derechos prevalecerá por siempre. Compártela.