Tu madre es la única que permanecerá a tu lado en las buenas y en las malas

La forma más elevada de amor es el de una madre hacia su hijo, un vínculo que se da de manera extraordinaria desde el momento en que una mujer es consciente que su cuerpo es un portal de vida, un portal de amor.

Desde entonces, todo para ella cambia, su vida, su cuerpo, sus proyectos pero sobre todo su forma de amar.

Son muchas las teorías que hay sobre este tema universal, pero lo que no podemos cuestionar es que el amor de una madre hacia su hijo es el más puro e incondicional que podamos conocer.

El amor de una madre es el mejor combustible para todo ser humano.

madre

En este nuevo transitar la madre tiene la responsabilidad de velar por lo que desde el momento de la concepción se convirtió su tesoro más preciado.

No se trata solo de traer una vida al mundo, sino de criarlo desde el amor y el respeto, nutrirlo de cosas que alimenten su cuerpo y su espíritu, protegerlo y mejorar como persona para que esa nueva vida crezca viendo en su madre el mejor motivo para hacer los sueños realidad.

Una madres capaz de perdonar a su hijo y estar cuando lo demás lo abandonan.

Por supuesto que en este nuevo oficio de madre el miedo estará latente, pero ese mismo amor de madre la hará avanzar y se dará cuenta que es más fuerte de lo creía.

Ella apostará siempre por el bienestar de su hijo, sacrificará muchas cosas, lo verá crecer y aunque pasen los años, querrá protegerlo como el pequeño que arrullaba cuando era solo un bebé.

La empatía es la mejor herramienta que refuerza el vínculo entre una madre y una hija.

Todo este sentir tiene sus implicaciones en la ciencia, un reciente estudio descubrió que el vínculo entre una madre e su hija es mucho más fuerte de lo que pensamos.

Y sí, alude específicamente a la relación entre madre-hija debido a que las conexiones entre ellas es mucho más fuerte porque surge desde la empatía. Según los hallazgos, la química cerebral es responsable de esto.

Una madre siempre estará dispuesta a defender y ayudar a su hija.

El estudio se realizó en el 2016, para ello se tomó a 35 familias, el resultado arrojó que la parte del cerebro que regula las emociones es más similar entre madres e hija que cualquier otro vínculo familiar.

Esto quiere decir que es más probable que una madre comprenda las emociones de su hija y cómo ayudarla a enfrentar un problema porque puede imaginarse a si misma en su lugar.

El estudio reveló que la salud mental es importante para poder traer hijos sanos y amados.

La autora principal, Fumiko Hoeft, profesora asociada de psiquiatría en la Universidad de California en San Francisco, destacó que el estudio también arrojó que la salud mental de las madres son buenos predictores para las hijas.

Explicó que el sistema corticolímbico está fuertemente relacionado con la depresión.

Destacó que los tratamientos preventivos para esta enfermedad tienen muy buenos resultados, además, insistió en que es necesario saber los antecedentes familiares pues esto puede ser de gran ayuda.

El sesgo de la experiencia compartida favorece tanto a la relación entre madre-hija como padre-hijo.

Si bien fue un estudio pequeño en el que se utilizó resonancias magnéticas intergeneracionales para comparar estructuras cerebrales, Hoeft espera que se puedan seguir realizando más investigaciones.

Con las investigaciones, se podría seguir explorando el vínculo emocional con otras afecciones de la salud mental que beneficie a todos los miembros de la familia.

El vínculo entre una madre y su hija no es solo por el sesgo de la experiencia compartida, otro estudio reveló que la conexión entre ellas es más fuerte que otro tipo de relación familiar intergeneracional a lo largo de todos los cambios de vida.

Las madres y las hijas tienen un vínculo maravilloso que sobrepasa cualquier barrera. Ahora sabemos que el corazón y el cerebro están conectados para manifestar el amor más hermoso que podamos experimentar.