Su hija casi pierde la oreja y ella quiere advertir el peligro de no quitarse los pendientes

Amelia Moloney recibió unos pendientes y estaba tan emocionada que no quiso quitárselos durante tres días.

Incluso dormía con ellos, sin saber que esto le generaría una reacción comprometedora en su pequeña oreja derecha.

Ciara, su madre de 28 años, de Irlanda del Norte, comentó que por lo general ella le quitaba los pendientes a su hija por la noche, sin embargo, ella se rehusó hacerlo porque eran un regalo.

Estos pendientes se lo regalaron a mi hija porque tenían un adorno de su animalito preferido.”

Después del tercer día mientras la preparaba para ir al colegio, tomó la precaución de quitárselos para evitar que se perdieran, pero algo se quedó en sus dedos y eso le llamó mucho la atención.

Inmediatamente la niña empezó a gritar de dolor mientras salía sangre de su oreja derecha. Fue un momento muy doloroso para la niña y aterrador para la madre ver que la sangre goteaba tanto que manchó su uniforme escolar.

Ella gritaba que le dolía. Cuando logré sacar el pendiente la oreja se hinchó. Tras llevarla al médico me indicó que la llevara al hospital más cercano”.

Cuando la enfermera examinó a Amelia comentó que tuvo mucha suerte de no perder el lóbulo de la oreja.

La enfermera dijo que nunca había visto una reacción tan severa como esta, tenía una infección tan fuerte que lo que se desprendía era tejido muerto. La enfermera le hizo una limpieza profunda y le dio algunos antibióticos que debía tomar cuatro veces al día.

Le informaron a la madre que pasaría mucho tiempo para que sanara, con la probabilidad de la intervención de un cirujano plástico.

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Realmente no están seguros de cuál fue la causa de la terrible infección en la oreja de la pequeña. Dijeron que algunas personas son alérgicas y otras implemente no pueden usar este tipo de accesorios económicos. Estos pendientes costaron 3,5 euros, no tienen baño de oro.

Esta madre quiso hacer pública su historia para advertir a todas las madres sobre el daño que puede hacer un pendiente de metal.

Siempre ha usado pendientes de oro y nunca ha tenido problema. No le voy a perforar las orejas otra vez.”

Ciertamente hay quienes son alérgicas a algunos tipos de metales y reaccionan dermatológicamente con diferentes patologías en la piel, siendo la piel de los pequeños la más vulnerable.

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La persona que compró los pendientes le reclamó al proveedor y un portavoz respondió que la seguridad de sus clientes es prioridad de la compañía, a quienes recomendó que siempre leyeran la composición y descripción de cada uno de estos accesorios.

Reiteró que su misión es brindar a sus clientes productos cómodos que hagan más placentera su vida, nunca dañar la salud de ninguno de sus clientes. Aseguró que harían un seguimiento completo al caso.

Comparte esta información con tus amigos y familiares, especialmente si tienen niñas pequeñas, es muy importantes tomar con seriedad el mensaje de advertencia que la madre de Amelia quiere transmitir.

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