Va al hospital por un dolor abdominal pero descubren que tiene sepsis y está embarazada

Lisa Davey es una maestra auxiliar de 27 años que se trasladó a urgencias por presentar un intenso dolor abdominal, pero recibió un diagnóstico completamente inesperado.

Tenía sepsis y estaba embarazada, terminó en estado de coma y cuando despertó se enteró que había dado a luz a su hija.

El año pasado Lisa ingresó en el A&E en Blackpool Victoria Hospital, los médicos que la atendieron detectaron una protuberancia en su vientre, pero pensaron que la causa podría ser la infección que padecía.

Finalmente, una ecografía comprobó que tenía 26 semanas de embarazo, y además tenía una enfermedad conocida como Síndrome de HELLP, una afección que produce coágulos sanguíneos que generalmente afecta a las mujeres embarazadas causando sepsis.

El estado de salud de Lisa se empeoró drásticamente, sus órganos empezaron a fallar, cayó en coma y mientras los médicos luchaban para salvarla y preservar la vida de su bebé la sometieron a una cesárea de emergencia.

Danielle Alice Davey nació 14 antes de que el embarazo llegara a feliz término y fue trasladada a la Unidad de Neonatología en el Hospital Royal Preston para recibir atención médica especializada.

Mientras que Lisa fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos, cuando despertó del coma fue que se enteró que se había convertido en madre de una niña.

Durante su embarazo Lisa trabajaba 80 horas cada semana y no se imaginaba que estaba en la dulce espera.

“No podía creerlo, trabajaba 80 horas cada semana y levantaba cajas pesadas. No tenía idea de que estaba embarazada, no tenía síntomas”, comentó.

“Cuando conocí a mi bebé una semana después, supe que tenía que llamarla Danielle en honor a la extraordinaria atención que recibí de una maravillosa enfermera con el mismo nombre”, comentó Lisa.

Después de diez meses, Lisa disfruta cada día junto a su bebé en esa nueva y sorpresiva etapa.

Daily Mail

Danielle, la enfermera que atendió a Lisa en el hospital, relató que no sabían que estaba embarazada. “Me quedé con ella durante tres horas y media y la visité cada vez que estaba en turno. Cuando me dijo cómo llamaría a la bebé me puse a llorar porque estaba muy abrumada”, relató.

Para ella era un gran honor que la bebé llevara su nombre en honor a la labor que hizo en el hospital.

Afortunadamente Lisa y su pequeña lograron ganar la dura batalla que les tocó enfrentar. Comparte su esperanzadora y emotiva historia en tus redes sociales.

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