Responde a quienes la señalan por salir cada día vestida como si viviera en el siglo XIX

Ataviada con enaguas, gorros elegantes, guantes delicados, para sus delicadas manos, sombrillas y bisutería caprichosa va por la vida Mila Povoroznyuk, una bella ucraniana, influencer y entusiasta de la moda del siglo XIX.

Así como se lee. Estos son los artículos de moda y los accesorios que viste a diario, en pleno siglo XXI. También conocida en sus cuentas de las redes sociales como Your Sunny Flowers, ganó su fama gracias a su estilo único al vestir.

Decidió darle un vuelco de doscientos años a su guardarropa hace diez años. Sin saber cómo, ese pasado decimonónico que tanto le atraía hizo que comenzara a usar atuendos propios de la época. Modeló en numerosos eventos y terminó enamorada del estilo.

“La primera prenda de estilo del siglo XIX que comencé a usar en mi vida diaria, fue un abrigo azul de otoño. Realizado hace ocho años. Naturalmente, comencé a seleccionar cosas armoniosas que combinaran con él. Así se fue llenando mi guardarropa de artículos vintage”, confesó Mila.

Aunque a la rusa le fascinan los vestidos grandes, también enloquece con los gorros con botones y las coberturas modestas, tan populares en la época victoriana. Sus looks favoritos se basan en la moda eduardiana, que se extiende desde 1901 a 1910, hasta el comienzo de la Primera Gran Guerra

“Por algún motivo innato, me sentí más cómoda, más segura con esa ropa. No sé explicarlo”, nos contó.

La verdad es que, en la inmensidad de la Web existen infinidad de tendencias asociadas a la moda y el diseño, de las cuales muchas tienen que ver con lo retro o vintage. Pero esta joven llevó su amor por lo antiguo a niveles insospechados. En realidad, vive y encarna el siglo XIX, donde quiera que va.

Ostenta casi 68 mil seguidores en su perfil y suele aparecer en sus fotos con antiguas bicicletas y canastos de mimbre.

Realmente, sus bucólicas imágenes son maravillosas. Además, explica en sus videos cómo y con qué ropas vestirse, según ella y su gusto tan particular.

Afirma que la mayoría de sus prendas proceden de tiendas de ropa de segunda mano.

También dijo que lograr el peinado que corone su propuesta, le cuesta tan solo nueve minutos de su día, es decir, todo un récord.

La joven estudió Historia de la Moda en Ucrania. Allí descubrió su amor por el estilo del siglo XIX. Aprendió que las personas, en ese tiempo, aprovechaban al máximo todas las oportunidades que se les brindaban.

Nadie lanzaba siquiera un pedazo de pan al suelo. Era algo sencillamente irracional. Impensable en aquellos años que, sin embargo, nos trajeron hasta aquí. Existía, quizás un poco más de humanidad y solidaridad.

¿Te animarías a colgar tu franelilla y tus zapatillas tan cómodas? ¿Te atreverías a renunciar a tus pantalones raídos y unirte a la tendencia de vestirse como lo hacían hace dos siglos atrás? Eso, habría que verlo. Comparte este singular relato con tus amigos.