La emotiva historia del niño de 12 años que estudiando en la calle sacó 9,5

Angelo Barreda, tiene 12 años, después de asistir al colegio espera a sus padres que trabajan como vendedores ambulantes en la calle San Martín, en la ciudad de Córdoba, Argentina. A pesar del ruido y la gran afluencia de personas, él estudia en un área cercana con ayuda de un escritorio improvisado.

Eugenia López, una empleada de una cafetería cercana, tomó una foto del niño con su teléfono móvil admirada por la capacidad de Angelo de concentrarse ante condiciones tan adversas para estudiar. Él se preparaba para un examen de inglés, estudia en la Escuela Técnica IPEC 57.

Desde que la imagen de Angelo se difundió en las redes generó miles de reacciones de usuarios que admiraron su perseverancia y que se interesaron por ofrecerle ayuda.

Los padres del niño, Analía y Rafael trabajan entre diez y doce horas al día como vendedores ambulantes en una humilde tienda en la que ofrecen calcetines y ropa interior.

Cada tarde, cuando Angelo sale de clases, se dirige hasta el lugar donde sus padres laboran y se sienta en un macetero para improvisar un escritorio donde hace sus deberes.

“En la prueba de inglés me equivoqué en una cosa… pero saqué un 9,5. Me preguntaron el nombre de las nacionalidades, los meses, los días y las estaciones. Valió la pena el esfuerzo… y un poco de frío hacía”, relató Angelo.

La temperatura de ese día descendió hasta los 4 grados centígrados, pero nada fue impedimento para que él se mantuviera estudiando muy concentrado mientras repetía en voz alta el nombre de las estaciones.

“Me gusta la calle, pero yo tengo una casa, y voy a la escuela, no falto nunca… Y entiendo que, si quiero estudiar, la calle es el único lugar porque mis papás trabajan ahí todo el día. Entonces, prefiero no perder tiempo”, relató.

A pesar de su corta edad, denota mucha madurez al hablar y al establecer sus prioridades.

“Tengo mucha facilidad para todo lo técnico, me gustan los autos, reconozco cada una de sus partes y quiero especializarme en eso. Además, en casa, hago arreglos con soldadura, aprendí a pesar de que a mi papá no le gusta mucho. Pero me da permiso cuando está a mi lado”, dijo Angelo.

Analía, de 41 años, se emociona al hablar de la foto de Angelo que se difundió masivamente en las redes. Se siente muy complacida y expresa su admiración por su hijo.

“¡Qué puedo decir de mi hijo! Estoy orgullosa de cómo es, de su esfuerzo para mejorar y reivindicar a sus padres que no estudiaron”, dijo la madre, quien también una hija de 9 años llamada Melanie.

Relató que el día que el pequeño se preparaba para el examen de inglés, le recomendó estudiar en un bar cercano porque hacía mucho frío, pero él quería estar cerca de ellos, verlos y conversar.

“Él muchas veces estudia en la calle, dice que es mejor que hacerlo de noche al llegar a casa, porque está muy cansado”, dijo la madre.

Analía y su esposo prefieren que sus hijos los acompañen mientras trabajan a que estén solos en su casa.

Eugenia, quien tomó y publicó la foto de Angelo, no imaginó el impacto que tendría.

“Yo la tomé para mostrárselas a mis hijas, que gracias a Dios y a nuestro esfuerzo pueden hacer sus deberes cómodas, calentitas dentro de la casa. Me fui pensando que siempre, siempre, siempre querer es poder”.

Eugenia fue protagonista de otro caso viral, en septiembre del año pasado ella recibió el currículo de un joven que lo escribió a mano porque no tenía dinero para imprimirlo.

A pesar de tener mucho trabajo ella lo atendió, y después de publicar la foto en sus redes, Carlos Duarte, de 21 años, consiguió empleo en una fábrica de vidrio en la que sigue trabajando e incluso fue ascendido.

Ella es madre soltera, lucha por sacar a sus hijas adelante, y dijo en tono de broma que espera que un príncipe azul llegue a rescatarla.

La historia de Angelo se convirtió en una lección para el mundo, realmente no hay excusas cuando se tiene la voluntad de lograr un sueño. Compártela.

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