Celebran su 75 aniversario en la iglesia en la que se casaron durante la Segunda Guerra Mundial

Una pareja de 94 y 95 años celebra su 75 aniversario renovando sus votos matrimoniales en la misma iglesia donde contrajeron matrimonio el 12 de abril de 1944 en la iglesia de St. Michael CE en St Michael’s.

Cuando Jim e Irene Richardson se casaron tenían 19 y 20 años, y todavía se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial. Celebraron su matrimonio en Lancashire, en el Reino Unido.

Los ancianos se han convertido en un ejemplo de cómo mantener una relación amorosa en el marco de la lealtad, el respeto y la tolerancia. La pareja es jubilada, se dedicaron a la agricultura y tienen cuatro hijos.

El día de su matrimonio fueron trasladados a un estudio fotográfico para que pudieran tener imágenes de ese día especial, después junto a sus seres queridos, disfrutaron de una cena, té y pastel.

La celebración fue muy sencilla, en una granja familiar, uno de sus parientes trajo salmón que pescó en el río Lune para la cena.

Cuando la pareja decidió celebrar su aniversario de “bodas de diamante”, Sandra, de 52 años, nieta de Jim e Irene, solicitó que la fallecida madre de Jim recibiera una mención especial en la ceremonia. Su abuelo quería agradecerle todo lo que hizo por él mientras vivía.

Irene eligió la canción “All thing Bright and Beatiful” para que la interpretaran durante la misa.

Jim relató: “Lo haría todo de nuevo, estoy orgulloso de cada miembro de mi familia”.

Al terminar la ceremonia en la iglesia se trasladaron a su casa para brindar junto a sus familiares quienes estaban complacidos de compartir con ellos.

Al ver las fotografías de su matrimonio comprobaron que se pusieron en las mismas posiciones que el día de su boda.

Rosemary, James, Jennifer y Peter, los cuatro hijos de la pareja se mostraban orgullosos. La pareja tiene ocho nietos y nueve bisnietos que también los acompañaron en esta celebración especial.

La nieta de la pareja, Sandra, reveló que el compromiso de sus abuelos es velar por la felicidad del otro, amarse mucho y comunicarse.

Todavía siguen cuidando su jardín, a Irene le encanta arreglar flores o plantas y decorar pasteles.

Daily Mail

Sus hijos y nietos atribuyen su longevidad y lucidez a la rutina que han establecido cada día para practicar oficios, hacer aquello que les apasiona, alimentarse adecuadamente y tener hábitos saludables. Pero sobre todo, lo que les mantiene tan vigorosos es el amor y la felicidad que son capaces de ofrecerse uno al otro.

El amor verdadero y eterno sí existe, comparte este testimonio tan inspirador.

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