Una iglesia abre sus puertas a 225 personas sin techo para que tengan dónde dormir cada noche

Navidad es la época del año en la que afloran los más nobles sentimientos de solidaridad hacia los más necesitados. Los creyentes recuerdan que un Niño, el Rey del mundo, nació pobre en un portal rodeado de animales y que nos enseñó a acoger en el corazón a todo aquel que necesite una mano amiga.

Es por eso que en los países donde el número de personas en situación de calle aumenta cada vez, no podemos permanecer indiferentes.

El hecho de saber de que en una noche fría de invierno, mientras unos disfrutan de una cena deliciosa bajo un techo seguro y rodeado del calor de los suyos, muchos otros luchan por no morir de hambre, mendigando un plato de comida y en medio de la soledad y la indigencia, es algo que nos debe quitar el sueño.

San Francisco es una de esas ciudades donde los sin techo aumentan cada vez, al punto de que las autoridades están realmente alarmadas dado que prácticamente sólo los millonarios pueden vivir cómodamete con un ingreso mínimo de más de 100.000 dólares anuales. Mientras que cada vez son más las personas sin empleo, sin un techo donde guarcerse, y los albergues sociales ya no se dan abasto para tantos.

Pero afortunadamente, hace algunos años atrás, unas almas caritativas decidieron hacerle frente a esta grave situación social y nació el Proyecto Gubbio.

Su misión consiste en ayudar a que las personas sin hogar puedan encontrar un lugar digno donde pasar la noche, además de tener un plato de comida.

Como resultado del trabajo de cientos de voluntarios, 225 personas sin hogar por noche son acogidas al interior de dos iglesias: la Iglesia de San Bonifacio y la Iglesia Apóstolica de San Juan.

Las iglesias no les piden a los indigentes ningún tipo de registro, solamente abren sus puertas para que en la noche tengan un techo donde guarcerse.

¡La iniciativa es grandiosa!

Lo peculiar de este proyecto es la cantidad de jóvenes voluntarios que trabajan en ello para conseguir todos los insumos, alimentos, mantas y lo necesario para que los indigentes pasen una noche digna bajo su cuidado.

Adolescentes preparan centenares de meriendas para los sin techo de la comunidad.

No hay ningún obstáculo para que las personas sin hogar pasen la noche al interior de la iglesia… Incluso sus mascotas, que suelen ser perros callejeros, tienen cabida en este lugar.

Se suelen ver las bancas de las iglesias ocupadas por cada uno de estas humildes personas. Si bien no tienen familia ni un hogar, aquí encuentran el calor que estas maravillosas personas les dan noche a noche.

Es una iniciativa que si bien no consigue resolver un problema estructural de la situación del desempleo y la indigencia, por lo menos alivia mucho la triste situación de las personas sin hogar.

¡Lo que hacen por ellos no tiene precio!

Youtube

Aquí puedes ver un pequeño documental sobre el Proyecto. Recuerda activar los subtítulos:

Esperamos de verdad que esta maravillosa iniciativa sea replicada por más iglesias en el mundo. Es una gran oportunidad para recordar al mundo la obligación que tenemos de no pasar de largo y compadecernos por el que más lo necesita. Compártelo con tus amigos.

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