Los 4 hijos de la maestra cuyo padre falleció de amor, recibirán 2.7 millones de dólares

Siguen saliendo a la luz nuevas historias desgarradoras y conmovedoras alrededor de la tragedia de Texas. Tal como lo que ocurrió con la maestra de 46 años, quien falleció como heroína protegiendo con su cuerpo a sus alumnos.

El pasado 24 de mayo la maestra Irma García ofreció su vida intentando salvar a sus niños

maestra

Cuando la hallaron sin vida en el salón de clases de la Escuela Primaria Robb, de Uvalde, en el que irrumpió Salvador Ramos dispuesto a acabar con todo el que se interpusiera en su camino, ella estaba «protegiendo y sosteniendo a los niños en sus brazos prácticamente hasta su último aliento”.

La partida heroica de Irma, al igual que la de la maestra Eva Mireles, de 44 años, y los 19 niños inocentes con un futuro brillante que fue truncado de la manera más injusta, ha conmocionado a millones de personas.

Más desgarradora aún fue la noticia que se dio a conocer apenas dos días después del incidente: el esposo de Irma, Joe García, de 50 años, no pudo soportar tanto dolor y «murió de amor«.

La pareja dejó a 4 hijos huérfanos, todos adolescentes de 23, 19, 15 y 13 años de edad

Joe sufrió un repentino ataque al corazón a causa de no poder lidiar con tanta desolación, tal como lo confirmaron los medios locales y un sobrino de Irma, uno de los más afectados, John Martínez.

El hecho de que estos 4 chicos hubieran perdido tan prematura y abruptamente a sus padres en circunstancias tan duras e incomprensibles, ha tocado el corazón del mundo entero.

Fue una prima de Irma, Debra Austin, quien movida por tanto desconsuelo, se animó a abrir una petición en GoFundMe, pidiendo ayuda a la comunidad para los pequeños que ahora debían batallar solos en medio de su orfandad y enfrentarse a un destino incierto.

«Irma era una persona maravillosa. Literalmente haría cualquier cosa por cualquiera… sin hacer preguntas. Amaba a los niños de su clase y murió tratando de protegerlos. Por favor, done todo lo que pueda para ayudar a su familia. El 100% de lo recaudado se destinará a la familia García para diversos gastos», se lee en la petición.

Afortunadamente, la respuesta masiva de las redes fue mucho más de lo que ella hubiera esperado y nos deja ahora una noticia más que alentadora y conmovedora:

Miles de almas generosas se han solidarizado con los pequeños, y por el momento se han logrado recaudar más de 2.7 millones de dólares.

Todo será entregado a los hijos de Joe e Irma para que puedan asumir tantos gastos inesperados

El mayor donante fue uno anónimo por más de 550.000 dólares, que ha dejado a muchos sin palabras.

Joe e Irma era una pareja ejemplar, fueron novios desde el colegio y llevaban 24 años de casados

Estaban destinados a amarse para siempre, y ni siquiera la indescriptible tragedia que arrebató la vida de Irma tan injustamente, fue suficiente para separarlos.

Joe la acompañó al más allá dos días después para mostrarle al mundo que su amor era más fuerte.

«Extremadamente desgarrador, con un profundo dolor les digo que el esposo de mi tía Irma, Joe García, falleció debido al dolor. Realmente no tengo palabras para expresar cómo nos sentimos todos. Por favor, oren por nuestra familia. Dios tenga misericordia de nosotros. Esto no es fácil», había escrito John Martinez en Twitter.

Se han difundido emotivas imágenes de la pareja, este fue uno de los últimos besos de Irma a su amado Joe

«Dios, por favor, el esposo de mi tía falleció esta mañana debido a un ataque al corazón en su casa. Ahora está con su esposa. Tenían los corazones más puros. Los amo, tía y tío. Por favor, acompáñenme en cada paso de mi camino», escribió otro sobrino.

«Se sacrificó protegiendo a los niños en su aula. Esos pequeños no eran solo sus estudiantes, también eran sus hijos», dijo su sobrino John.

Definitivamente, ni todo el oro del mundo será suficiente para sanar tanto dolor. Nadie podrá hacer nada para devolverles a estas criaturas a sus amados padres. Más aún en esas edades cruciales en que un beso, una palmadita, un buen consejo o simplemente escuchar la voz de papá y mamá, es más que reconfortante para seguir.

Esperamos que estos chicos cuenten con todo el amor y el consuelo que necesitan. Estamos seguros que desde el cielo, Joe e Irma serán sus ángeles eternos que jamás dejarán de velar por sus pequeños.