Graban cómo le roban sus pertenencias a una mujer y gastan miles de dólares en minutos

El hampa no descansa ni tiene nacionalidad definida. De una u otra manera todos hemos sido víctimas de algún hecho delictivo sin importar dónde nos encontremos.

La delincuencia pero, sobre todo el robo, es un tema de agenda diaria, en países donde la pobreza y el desempleo rebasan los valores humanos.

En México, donde las encuestas han señalado que al menos el 70 por ciento de los ciudadanos mayores de 18 años considera que vivir en su ciudad es inseguro, ocurrió un caso que demostró, que actuar con sangre fría es la mejor manera para combatir a la delincuencia.

Erika se unió al club de los estafados hace poco. La mujer se encontraba disfrutando de un rato de esparcimiento en un café ubicado en la Alcaldía de Coyoacán, en la capital mexicana, cuando las cámaras de seguridad del lugar captaron a otra mujer hurgando en su bolso que se encontraba detrás de su dueña, recostada sobre el respaldo de la silla.

No fue sino hasta que comenzaron a llegarle mensajes a su teléfono móvil informándole de gastos que no había realizado, cuando Erika se percató de que sus tarjetas habían sido sustraídas de su bolso.

De inmediato, se acercó a los dueños del lugar y pidió revisar las cámaras para descubrir al responsable del hurto.

En cuestión de minutos, la hábil ladrona y su cómplice hicieron cargos por 70 mil pesos mexicanos, lo que equivale a unos 3.500 dólares, hecho que fue debidamente denunciado a través de sus cuentas en las redes sociales.

“He sido víctima del robo de mis tarjetas de crédito en una cafetería, no puedo creer cómo en tan poco tiempo han podido gastar 70 mil pesos”, dijo la compungida mujer.

Al revisar las cámaras de vídeo del lugar, pudo descubrir a la vulgar carterista y a su pareja, un hombre de barba que la acompaña en todo momento mientras comete la fechoría y usa el dinero robado.

“Ya he hecho las averiguaciones y las autoridades están tras la pista de los ladrones”, añadió Erika al momento en sus redes

Finalmente, gracias a la rápida reacción de Erika los delincuentes fueron atrapados por las autoridades del centro comercial y la policía capitalina, in fraganti. Ya que los muy cínicos hicieron sus compras de año nuevo en las tiendas de ese mismo lugar.

Y si queremos hacer jocosa la historia, todavía se dieron el lujo de sobornar a los uniformados ofreciéndoles 2500 dólares para que los dejaran libres.

Seguramente también planeaban pagar el soborno con las tarjetas que le robaron a Erika. Tal parece que, cuando muchos en México pensaron que en estos días ya todo sería calma y felicidad, se les olvidó que la delincuencia no descansa, al contrario, aprovecha estas fechas para arremeter contra la gente decente.

Y es que el hampa ya no solo opera contra los que más tienen, contra los que le pueden dejar un jugoso botín, ya no.

Ahora roba y asalta a todo aquel incauto que camina solo por la calle, a la mujer que descuida su bolso, a aquel que sin importar muestra que su cartera está llena y a aquellas viviendas cuyos moradores están de vacaciones. Hay de todo para escoger.

Comparte esta historia con tus familiares, amigos y personas más cercanas y toma previsiones porque, lo peor del asunto es que no se ve un remedio, medidas o políticas públicas que puedan frenar la cadena delictiva.

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