Graba un vídeo para denunciar que un guardia lo expulsó de un museo por abrazar a su pareja

Todo aquel que se identifique abiertamente como una persona que no es heterosexual se encuentra propenso a experimentar hostigamiento o discriminación por parte de personas que por una u otra razón no se sienten cómodas con este tipo de identidades.

Las organizaciones mundiales de la comunidad LGBTI han venido luchando incansablemente desde 1990 con el objetivo de reivindicar los derechos sociales de estas personas.

A pesar de los esfuerzos de la comunidad por lograr sus reivindicaciones, en América han sido pocos los avances de los gobiernos para ofrecerles protección.

Las personas LGBTI sufren discriminación, hostigamiento y malos tratos en la región, en países como Haití, Honduras, México y Jamaica, entre otros.

En el estado de Morelia, en México, trascendió esta semana en redes sociales una denuncia en un museo de la localidad antes mencionada y que se ha vuelto viral en poco tiempo.


El joven Javier Verdugo Sainz declaró que un guardia de seguridad de la casa donde nació el héroe insurgente José María Morelos y Pavón lo echó del sitio junto con su novio tras darse un abrazo afectuoso.

Según Verdugo, tan solo se trató de un simple abrazo, pero tal parece que dicha expresión no le gustó al guardia de seguridad, quien pidió a los muchachos que abandonaran el lugar de inmediato, ya que, según el oficial, el museo no es apto para ese tipo de demostraciones de cariño.

Les prometo que sigo amando #Morelia y a su gente!❤🙌 #sentíbienfeoplebets jajajajaEn verdad nadie merece ser DISCRIMINADO… (PD: Ya hice mi denuncia)

Publiée par Javier Sainz sur Mardi 11 juin 2019

“Hay un guía de turistas con un grupo de jóvenes de entre 20 o 25 años. Posteriormente, el guardia o policía del lugar se acercó a solicitarnos que nos retiráramos del lugar. Yo, obviamente cuestioné cuál es el motivo y el motivo es porque estábamos mostrando afecto de una manera no muy adecuada para el lugar”, señaló Verdugo Sainz.

El estudiante consideró discriminatoria la acción del guardia, por lo que también acudió a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para quejarse del incidente.

“Para mí sí es importante denunciar porque, podemos discriminar en nuestras mentes si quieres, pero no podemos hacerlo de una manera directa porque ya estamos atentando contra la integridad de otra persona”, agregó el joven estudiante.


Por lo general, las personas que son hostigadas por homofobia o humilladas de cualquier otra forma se sienten solas y tienen miedo de contar lo que les sucede. Si es este tu caso, recuerda que no deberías recibir nunca este tipo de trato, tienes dónde acudir, busca apoyo.

Comparte esta historia con todos tus amigos. Recuerda que hoy más que nunca la tolerancia debe hacerse presente en nuestro diario vivir. El respeto íntegro hacia el otro, independientemente de que no compartamos opinión o creencias, nos hará una sociedad más integra, más justa y más humana.

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