Con más de 100 años se levantaba cada madrugada para coser vestidos a niñas de bajos recursos

Eva Bossenberger era una dedicada anciana que con más de 100 años nunca dejó de trabajar para ayudar a los más necesitados. Se levantaba cada madrugada para disponerse a coser vestidos para las niñas de bajos recursos y los regalaba como parte de las cajas de Operation Christmas Child.

Eva vivió toda su vida en la ciudad de Zionville en Carolina del Norte.

Cuando los medios decidieron compartir su historia, Eva aprovechó para hablar a los demás sobre la importancia de llevar una vida plena y dedicar un poco de nuestro tiempo para generar un cambio en el mundo.

“Siempre hago mi propia ropa. También la de mis hijas, desde el día en que nacieron”.

Eva nació en 1916. Su esposo perdió la vida cuando tenía tan sólo 36 años y desde entonces quedó viuda y a cargo de sus dos hijas. La mayor, Eileen, también falleció en el 2011 pero Eva no ha parado de dedicar su vida a los demás.

Anteriormente Eva trabajó como oficial de policía y cajera en una tienda de golosinas.

Finalmente, en sus últimos años encontró su verdadera pasión: coser. Cuando era muy pequeña aprendió este bonito arte de su madre, pero nunca pensó que esto se convertiría en algo tan importante de su vida.

El Señor me dio manos sin artritis. Así que podré hacer la misión que Él me encargó”.

Un sacerdote le habló sobre una organización que entrega regalos en una caja de zapatos para niñas de todo el mundo. Operation Chirstmas Child se centra en niños muy pobres y además les predica la palabra de la Biblia.

Cuando le pidieron hacer algo para las niñas, lo primero que pensó Eva fue en hacer hermosos vestidos y comenzó a imaginarse lo feliz que quedarían las pequeñas una vez que recibieran esa caja llena de sorpresas.

“Antes me tomaba un día y medio hacer un vestido. Ahora puedo hacer tres en un día”.

Cuando su vídeo se popularizó en las redes, Eva reaccionó con un gran sentido del humor y aseguró que sólo faltaba que protagonizara una película. Su mensaje de amor y dedicación a los demás se volvió completamente viral y llegó a ser compartido por más de 9 millones de personas. Eva asegura que reza por cada una de las niñas que reciben sus vestidos.

Eva finalmente perdió la vida con 102 años de edad.

La dulce anciana continuó haciendo vestidos hasta el día en que partió. Con sus incontables horas de dedicación logró generar un gran impacto en la vida de cientos de niñas.

Comparte esta conmovedora historia para honrar la memoria de la dedicada Eva.

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