Escucha un llanto desesperado dentro de un contenedor de basura y comprueba que era un bebé

La triste realidad para muchos bebés en el mundo es más que dura, nos golpea de frente, nos agita el corazón de impotencia y nos recuerda la insensibilidad de algunas personas.

Desafortunadamente, son muchos los niños desprotegidos, vulnerables, que no sienten los arrullos de su madre sino los de un extraño.

Hay bebés que nacen y no son abrazados, sino abandonados en aceras, puertas de iglesias, o directamente en la basura, cualquier sitio es escogido como destino para el infante a quien le han negado un hogar.

El incidente ocurrió en Brasilia, Brasil.

Aquellos que logran sobrevivir están marcados con un difícil pasado, huellas que deben ser borradas por verdaderos seres de luz y amor, dispuestos hacer la diferencia. Héroes que visten como civiles, médicos, bomberos y también recolectores de basura.

Recientemente, un voluntario del Departamento de Bomberos en Brasil acudió al llamado de un recolector de basura quien encontró a un recién nacido abandonado entre todo tipo de desperdicios.

El recolector no identificado fue el primero en acudir al llanto del bebé.

El recolector de basura trabajaba en el Sector Habitacional Sol Nascente, en Ceilândia, tras escuchar un llanto desesperado pronto se dio cuenta que había un bebé dentro del contenedor.

Ante la dramática escena llamó a un bombero que vivía cerca del lugar de los hechos. El sargento J. Marqués, rápidamente llegó a para brindarle los primeros auxilios, solo poco después llamó al Departamento de Bomberos de la ciudad.

El equipo de Bomberos llegó al lugar y trasladó al bebé al hospital.

La noticia fue compartida en las redes del Cuerpo Militar de Bomberos del Distrito Federal (CBMDF). Al respecto comentaron:

Un reciclador escuchó un llanto proveniente del contenedor y se dio cuenta que había un bebé dentro. Un bombero militar de la reserva que vivía cerca del sitio, fue llamado y brindó la primera asistencia, luego llamó al CBMDF.

Los militares tomaron rápidamente todas las medidas para garantizar su salud y bienestar, luego lo trasportaron al CDH donde se entregó al equipo médico de guardia”.

Dos hombres fueron más que héroes para el pequeño angelito al que le esperaba un trágico final de no haber sido rescatado a tiempo.

Del recolector sabemos poco, pero sus acciones demuestran que es un hombre de gran corazón. Por su parte, el sargento J. Marqués recibió un reconocimiento por su labor.

El Departamento de Bomberos se siente orgulloso de contar con personas dispuestas hacer la diferencia.

El abandono de un bebé está calificado como un delito en el código penal por lo que las autoridades piden el apoyo de toda la comunidad a dar cualquier información que permita la captura de los responsables de tan atroz crimen.

Bien decía Gabriela Mistral que nosotros somos culpables de muchos errores y muchas faltas, pero nuestro peor crimen es el abandono de los niños negándoles la fuente de la vida. Nada justica un acto tan cruel e inhumano. Comparte y déjanos saber tu opinión.