Le dan la cabeza de un maniquí para reemplazar a su madre y se niega a separarse de ella

Harry es un niño de 14 meses que adquirió la costumbre de jugar con el cabello de su mamá, incluso no lograba conciliar el sueño si no lo hacía.

La madre del pequeño, Ilarni Clark, de Sunderland, se preocupaba al ver que su bebé era cada vez más dependiente de tener cerca su cabello para jugar con él y acariciarlo.

Después de meses, ella comenzó a sufrir dolores de cabeza por los constantes tirones que le daba su hijo en el cabello. Además, tenía dificultades para hacer sus tareas diarias porque no podía estar permanentemente cerca del bebé para complacerlo.

Ante su problema, buscó una solución después de pedir ayuda en las redes, buscaba una idea para lograr que su hijo durmiera sin tirar de su cabello. Se reía de los consejos que recibía asociados a extensiones de cabello, pelucas, entre otras alternativas. Hasta que decidió considerar una sugerencia que inicialmente consideró descabellada.

Una amiga suya aprendiz de peluquería de 22 años le dijo que tenía una cabeza de maniquí de repuesto que tenía el cabello del mismo color y del mismo largo que ella.

Ilarni le entregó la cabeza a Harry y ahora el pequeño no se separa de ella ni un minuto. La tiene consigo al tomar una siesta, en cada comida y hasta cuando sale de casa necesita llevarla.

La familia confiesa que a veces se ha asustado al ver la cabeza en lugares insospechados.

Incluso Ilarni y su pareja Callum, de 21 años, se han confundido y han besado la cabeza que Harry apoda “Baba” para darle las buenas noches.

“Durante las primeras noches incluso le grité a mi pareja que había alguien más en la habitación”, confesó la madre.

“Harry lleva la cabeza a todas partes, no desayuna ni come a menos que la muñeca esté junto a él. Una vez salimos de paseo e intenté dejarla, pero él tuvo una crisis, gritó desesperado y terminé buscando a la muñeca”, dijo Ilarni.

La madre recuerda cómo buscó ayuda en las redes por el desespero que sentía ante la incomodidad y llanto de su bebé, así como la molestia que le causaban los tirones de cabello.

El tierno bebé lleva la cabeza a donde quiera que vaya, y ahora puede conciliar el sueño, aunque su madre no esté cerca.

Si alguien intenta separar a Harry de la cabeza del maniquí, el niño llora desconsolado.

“Una vez le quité la cabeza porque temo que el cabello pueda enredarse en su cuello, él se despertó y se dio cuenta, lloró durante horas”, comentó la madre de Harry.

El insólito hábito de este pequeño ha enternecido las redes, a muchos les resulta gracioso ver al bebé con su nueva compañía. No te vayas sin compartirlo.

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