El mismo tipo de cáncer que investigó durante años de su carrera acabó con su vida

Nadie espera o desea enfermar, y menos cuando se trata de una enfermedad sobre la cual ha dedicado años de preparación para avanzar en las investigaciones de su tratamiento y posible cura.

Tal como le sucedió a la doctora Sharon Hutchison, de 39 años, quien enfrentó una batalla contra el cáncer de piel con mucha fortaleza después de haberse dedicado muchos años a estudiar esa afección que le arrebató la vida rápidamente.

Todos la conocían como la notable doctora que centró su carrera en la investigación y se convirtió en experta sobre el melanoma, pero que, trágicamente después de un año de haber sido diagnosticada con cáncer de piel falleció en el Hospicio Highland.

Sharon, quien vivía en Inverness se unió al equipo de investigación de la Universidad de Highlands and Islands en el verano de 2018.

Anteriormente trabajó casi 6 años en el departamento de radiofarmacia del Hospital Raigmore, donde participó activamente en nuevos tratamientos para miles de pacientes con cáncer, también estuvo involucrada en el desarrollo de tratamientos farmacológicos contra el melanoma en la Universidad de Glasgow.

Su colega, la doctora Antonia Pritchard, lamentó su partida y manifestó que por siempre será recordada como una gran amiga y una investigadora muy meticulosa. Tenía dominio sobre sí misma, especialmente ante las dificultades.

“Ella era muy estoica y enfrentó su enfermedad con una fuerza inmensa. Se destacó y estuvo involucrada en la producción de tratamientos para miles de pacientes con cáncer. La extraño mucho”, añadió la doctora Antonia.

Sharon encontró un lunar en su cuello que inmediatamente se hizo revisar, descubriendo que se trataba de un melanoma. Después de recibir el diagnóstico inició su tratamiento cumpliendo con lo indicado al pie de la letra. Según sus colegas en el campus de Inverness ella recibió dos tipos diferentes de terapia.

“Se sometió a una cirugía mayor y volvió a trabajar después de una semana”, dijo la doctora Antonia.

Sin embargo, su melanoma era particularmente agresivo y el cáncer se propagó rápidamente.

A pesar de su agresiva enfermedad Sharon trabajó hasta principios de diciembre, unas semanas antes de fallecer.

Sus últimos días los pasó en el Hospicio Highland rodeada de familiares. Su ética de trabajo era incuestionable, era muy apasionada por la medicina, y tenía una gran vocación de servir a los demás.

«Tenía una ética de trabajo tremenda cuando se trataba de su investigación”, dijo su colega.

El equipo médico que trabajó con ella está decidido a continuar con su legado y se ha comprometido a crear conciencia sobre el melanoma para que las personas sepan cómo detectar las señales de advertencia.

Ayudemos a los colegas de la doctora Sharon en esta campaña compartiendo su caso, es importante acudir al médico cuando algo extraño aparezca sobre la piel sin razón aparente.