Se entera que tiene cáncer de seno gracias a una atracción turística que visitó en vacaciones

Cuando salimos de vacaciones, lo hacemos con la intención de pasarla bien y olvidarnos de la cotidianidad. Pero a una turista en Escocia, un paseo a un conocido museo, le dio una señal de alarma sobre algo extraño que le estaba ocurriendo a su cuerpo. 

Bal Gill una mujer de 41 años que trabaja como subdirectora de finanzas de una universidad, decidió ir de vacaciones con su familia a Edimburgo, Escocia. En su itinerario tenía la visita una de las atracciones turísticas más buscadas en Edimburgo, la Cámara obscura y el Mundo de las ilusiones. 

Entró junto a su familia a la cámara térmica, que fue instalada desde el año 2009, y permite a los visitantes ver un mapa de calor de todo su cuerpo. 

La turista se percató de que en su seno izquierdo aparecía en las imágenes con un color diferente, algo que no notaba en las demás personas que estaban en el lugar. 

“Como lo hacen todas las familias, entramos y comenzamos a agitar los brazos y a mirar las imágenes creadas. Mientras hacía esto, noté un punto caliente en mi seno izquierdo. Nos pareció extraño y, al mirar a todos, vimos que otras personas no tenían algo así. Tomé una foto y continué la visita al museo “, contó Bal.

A pesar de eso, disfrutó su viaje, pero cuando retornó a casa comenzó a indagar por Internet sobre lo que la cámara térmica podría detectar, y encontró varios artículos sobre cáncer de seno y cámaras térmicas. 

Se dio cuenta de que era necesario acudir al médico, pidió una cita y así fue como comprobó que tenía un tumor en etapa temprana. Bal se le realizaron dos intervenciones quirúrgicas, una de ellas fue una mastectomía, y deberá entrar de nuevo al quirófano en el mes de noviembre. 

Su médico le informó que no habrá necesidad de aplicarle quimioterapias ni radioterapias. Gill se siente agradecida con Cámara oscura y el Mundo de las ilusiones, porque de no haber estado en ese sitio, tal vez no se hubiese dado cuenta a tiempo su enfermedad.  

“Sé que no es el propósito de ese lugar, pero para mí fue una visita que cambió mi vida”, dice Gill.  

Escribió una carta de agradecimiento a la empresa dirigida a Andrew Johnson, su gerente general.

“Solo quiero decir gracias. Sin esta cámara, nunca lo habría sabido. Sé que no es el propósito de ese lugar, pero para mí fue una visita que cambió mi vida“, agradeció Bal. 

Johnson y el personal del museo jamás pensaron en el gran potencial de esta cámara para detectar síntomas de cáncer. 

“Nos conmovió mucho cuando Bal nos contactó para compartir su historia, ya que el cáncer de seno está presente en mi vida y en muchos de nuestro equipo”, dijo Johnson.

Además, de desearle lo mejor esperan conocerla junto a su familia en un futuro cercano. Por fortuna, Bal pudo detectar y abordar a tiempo su enfermedad. Ahora esperamos que todo le vaya bien, y siga estando saludable por mucho tiempo. 

Comparte esta insólita y aleccionadora historia con todos tus familiares y amigos. Y ayudemos a crear consciencia sobre la importancia del diagnóstico precoz en esta enfermedad.  

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