Encadenado y a punto de morir de inanición rescatan al orangután que fue arrancado de su mamá

Sin lugar a dudas, lo animales son seres que padecen y sufren como los humanos, es vergonzoso que existan personas capaces de tratarlos con maldad.

Bujing es un orangután que siendo un bebé fue arrancado de los brazos de su madre por cazadores furtivos. No conformes con eso, le quitaron la vida delante de sus ojos y lo llevaron al cautiverio para después venderlo en el comercio ilegal de mascotas.

Por desgracia, los cazadores encontraron rápidamente compradores, una pareja de indonesia que decía «amar a los animales». Bujing fue vendido aproximadamente por 35 dólares.

Al principio, la pareja trató a Bujing como si fuera un bebé humano, lo bañaban, alimentaban con leche. Pero cuando este pequeño orangután comenzó a crecer la pareja no pudo manejar la situación y terminó encadenándolo al exterior de su casa.

Una vez que Bujing estuvo encadenado, sus dueños ya no lo alimentaban regularmente y Bujing empezó a escaparse para robar comida de los vecinos.

Fue en el 2014 cuando la miserable vida de Bujing finalmente dio un giro para mejorar gracias a que, los funcionarios del departamento forestal local y el equipo de la International Animal Rescue (IAR), se enteraron del maltrato del orangután macho de 5 años y corrieron en su ayuda.

Tras escaparse e ir a casa de uno de los vecinos, Bujing regresó con un par de heridas profundas en la espalda que parecían haber sido causadas por un objeto afilado.

Un comunicado de la International Animal Rescue (IAR) explicó que rescataron a este pobre animal después de encontrarlo muerto del hambre y con las heridas mal curadas. ¡Llegaron en el momento justo!

«Cuando llegamos Bujing no había comido en 3 semanas y sus propietarios habían tratado sus heridas con tabaco como medicina tradicional. Aunque las heridas ya se habían cerrado, todavía estaban visiblemente inflamadas».

El equipo de rescate estaba muy alarmado por la condición del orangután. Vivía encadenado a un lado de la casa. Se veía muy delgado y no tenía pelo debido a la desnutrición, lo que también había afectado su crecimiento.

Si la ayuda no hubiera llegado, Bujing probablemente no habría durado mucho más.

«Estaba extremadamente desnutrido y demacrado. Es difícil imaginar que podría haber sobrevivido por mucho más tiempo bajo esa condición».

El equipo de rescate habló con los dueños y le explicaron la ilegalidad de mantener a un orangután como mascota, y la pareja entregó voluntariamente a Bujing.

«Si bien nos sentimos aliviados de haberlo liberado de su impactante situación, es molesto pensar que vivió así durante mucho tiempo».

El equipo inmediatamente transportó a Bujing al centro de rehabilitación de la organización.

«Como la jaula de transporte no estaba permitida en el bote, Bujing viajó fuera de la jaula como pasajero con nuestro equipo de rescate. Está muy acostumbrado a los humanos, así que estaba muy tranquilo y tenía un buen comportamiento. Se envolvía con una manta para mantenerse caliente«.

Una vez que llegó a salvo al centro de rehabilitación, el equipo de rescatistas comenzó a ayudarlo a mejorar.

«Primero lo colocamos en cuarentena durante 8 semanas, este es un procedimiento estándar para todos los recién llegados a nuestro centro de rehabilitación».

Mientras estuvo en cuarentena le realizaron las pruebas para garantizar que no padecía ninguna enfermedad contagiosa. Durante ese tiempo recibió alimentos nutritivos y suplementos para mejorar su condición física.

«Su régimen de alimentación tuvo que ser cuidadosamente regulado porque se encontraba en un estado de desnutrición severo».

Después de 4 años Bujing se ha transformado completamente en un orangután sano y seguro.

«Gracias al cuidado de nuestro equipo veterinario y al resto del personal de nuestro centro de rehabilitación, Bujing es un orangután irreconocible, su cuerpo es fuerte, musculoso y peludo».

El equipo de IAR planea liberar a Bujing en la naturaleza tan pronto como sea posible, pero aún necesita aprender algunas cosas más.

Un equipo constantemente lo está monitoreando. Su desarrollo y su progreso está siendo evaluado con detalle para asegurar de que estará completamente preparado mental y físicamente para la vida en su hábitat natural.

Cuando Bujing regrese a la naturaleza no solo el personal del centro va a celebrar, sino todos nosotros que agradecemos su labor. No dejes de compartir los avances de este hermoso orangután que tiene una nueva oportunidad de vida.

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