Aunque no tiene brazos un niño de 10 años es reconocido como el mejor atleta de su país

El concepto de calidad de vida nos permite valorar el bienestar de las personas con alguna discapacidad física y de sus familias, pero, además, nos ayuda a ponderar nuestro nivel de apoyo a sus necesidades. De entre los dominios de calidad de vida descritos por los expertos, la autodeterminación juega un importante papel en el logro de una vida plena.

Esta historia cuenta la vida de Ismail Zulfic un joven oriundo de la ciudad de Zenica, en Bosnia, que nació sin sus extremidades superiores. Cuando era pequeño, un trágico accidente marcó su vida: se cayó en una piscina de plástico y casi se ahoga.

Pero, hoy, gracias a su valentía y determinación por superar los obstáculos, este niño ha sido elegido como el Mejor Atleta del Año por las autoridades deportivas del diario Nezavisne Novine, en su país natal.

Ismail también nació con una deformación en uno de sus pies, pero su padre, Ismet, siempre creyó en él y jamás le dio a entender que no podía hacer lo que se propusiera. Al contrario, siempre lo impulsó y fue su mayor partidario, durante toda su vida. Esta confianza depositada en su pequeño fue lo que hizo que el niño ganara aún más fuerza.

“Nunca le he dicho: ‘No puedes’. Para mí es un niño normal. Él mismo se ha encargado de demostrarlo a todos”, afirmó Ismet.

Estaba decidido a enfrentar todas las dificultades sociales y deportivas que se le presentaran. Así, un día conoció a Amei Kapo, entrenadora de natación especializada en niños con discapacidad e instructora del Spid Club (Sociedad Deportiva para Personas con Discapacidad).

Comenzó a darle clases de natación a Ismail cuando apenas contaba con 5 años de edad, y quien sería la segunda gran responsable del éxito del pequeño nadador en las piletas. Tan es así, que el atleta se ha hecho, hasta el momento con 40 medallas, todas ganadas en torneos regionales, viajando por todo el país.

“En los cinco años que ha estado entrenando conmigo, nunca ha dicho ‘No puedo’ o ‘No lo haré’…. Sé que algunas cosas pueden cambiar durante la pubertad. Pero por ahora, le gusta ser el primero en todo lo que hace, natación, fútbol, ciclismo”, aseguró Amei Kapo.

Ganó la medalla de oro en una competencia entre personas con habilidades especiales en Croacia, cuando tenía 7 añitos. También, en 2018, este asombroso pez humano fue campeón en los Juegos Deportivos Internacionales Abiertos de Belgrado con una medalla de oro en la carrera de 50 metros espalda y una medalla de bronce en la carrera de 50 metros estilo libre.

Todo ello le ha granjeado el merecido título de Mejor Atleta del Año, y cada uno de esos logros los obtuvo con tesón y muchísimo esfuerzo. De hecho, su orgulloso padre recorre 150 kilómetros todos los días hasta la ciudad de Saravejo, donde entrena Ismail, tan solo para ver a su hijo triunfar. De tal palo tal astilla. Son ejemplo de amor y constancia.

Comparte esta historia inspiradora con tus familiares, amigos y seres queridos. Definitivamente, con autodeterminación y fuerza de voluntad podemos hacer grandes cosas.

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