Usa el dinero de su beca estudiantil para comprarse una podadora y trabajar en vacaciones

Es muy cierto, y lamentable, que no todas las personas tienen las mismas oportunidades, algunos tienen más facilidades para crecer y desarrollarse. Sin embargo, también hay quienes no se dejan vencer por las circunstancias y crean las suyas.

Estas personas, sin lugar a duda, son un ejemplo para el mundo, y eso es justamente lo que ha demostrado el mexicano Ramón Barradas Ortiz, un adolescente de 16 años, de escasos recursos económicos, pero rico en actitud para salir adelante.

Sin querer entrar en polémica sobre apoyar o no el trabajo de los adolescentes, merece la pena reconocer el esfuerzo de este joven que mantiene una actitud positiva ante las adversidades. 

Como el caso de Ramón, hay muchos alrededor del mundo. No son pocos los estudiantes que se ven obligados a trabajar para poder cubrir los gastos de sus estudios y ayudar en casa para poder comer.

Este alumno de primer semestre recibe una beca por parte del gobierno federal, y decidió invertir ese apoyo económico en una máquina cortadora de césped con la intención de auto-emplearse y ganarse un dinero extra trabajando como jardinero.

Desde niño Ramon ha sido cuidado por su abuelo, quien le ha inculcado el sentido de la responsabilidad. Desde muy pequeño acompañaba a su abuelo a cortar el césped de la iglesia de Santa Fe, ubicada en Veracruz.

Este joven es admirable por su sentido de superación y perseverancia, para él las deplorables condiciones en las que vive no son una limitante.

“Me puse a pensar y dije que iba a invertir en algo que me generara ganancias, y fue así cuando vi la idea de una desmalezadora, y pues fui con mi madre y mi padrastro e invertí en eso”.

Ramón llegó a la escuela muy contento mostrando lo que había comprado con el dinero de la beca, y explicó que con esa máquina piensa trabajar durante las vacaciones para solventar los gastos del siguiente año escolar.

Fernando Guzmán Corona, director del centro educativo donde estudia Ramón, dijo que el joven asiste a clases con zapatos de mineros que le sirven para todo el año escolar y que siempre busca la manera de generar más recursos económicos para su familia.

“Quisiéramos que muchos alumnos siguieran este ejemplo y que no se gasten el dinero que les da el gobierno federal en cosas que no les ayuden a progresar”.

Los maestros revelan que la mayoría de los estudiantes que reciben la ayuda del estado la usan para comprar ropa de marca, comida rápida, e incluso en salones de belleza.

La idea de este joven de limpiar los patios de su comunidad para cubrir los gastos de próximo año escolar y comprarse una motocicleta fue una iniciativa extraordinaria.

Los profesores revelaron que han recibido muchas llamadas de algunas compañías, organizaciones y sociedad civil para ofrecerle su apoyo a Ramón desde que su caso se hizo viral.

Indudablemente la actitud de Ramón es digna de admiración, pero esto no quiere decir que dejemos de exigir políticas sociales que se inclinen a ayudar a estas personas para que tengan una mejor calidad de vida. ¡Compártelo!

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