Enfermera logra adoptar a la bebé que nadie visitó en el hospital cuando luchaba por vivir

La enfermera Liz Smith pensó que a los casi 40 años, sus posibilidades de convertirse en madre eran solo un sueño.

Probó varios métodos para quedar embarazada, incluida la donación de esperma y la FIV (fertilización in vitro), pero finalmente le confirmaron una lamentable noticia: ella no podía ser candidata, y jamás sería madre.

«Ese fue el peor día de mi vida», recordó Smith.

Liz es la directora de enfermería del hospital Franciscan Children’s, en Brighton, Massachusetts. Un día como cualquier otro, se dirigía hacia el ascensor cuando vio a una preciosa bebé con grandes ojos azules y no pudo evitar detenerse a contemplarla.

La enfermera logró adoptar a la bebé que nadie visitó en el hospital cuando luchaba por su vida

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“¿Quién es ese hermoso ángel?”, le preguntó a la enfermera que la trasladaba por el pasillo. A lo que ella le respondió: “Su nombre es Giselle”.

La pequeña había nacido prematura, en julio de 2016. Padecía el síndrome de abstinencia neonatal, por lo que debido a las sustancias narcóticas que consumía su madre durante el embarazo, pesaba un poco más de 900 gramos.

Durante sus primeros 5 meses, aquellos en los que más necesitaba de los seres que le dieron la vida, y sobre todo de mucho amor y protección, no recibió una sola visita. ¡Una situación más que dolorosa y lamentable! ¿Acaso no existía un solo familiar, aunque sea lejano, que velara por su vida?

Fue entonces cuando la enfermera comenzó a visitar a Gisele todos los días y se subió a la montaña rusa de logros y reveses.

«Fue mi recompensa después de un largo día de trabajo», dijo Liz.

La pequeña comenzó a tener dificultades severas con sus pulmones, pero a pesar de las adversidades no estaba dispuesta a rendirse. Tenía muchas ganas de vivir, y con el apoyo de los médicos salió adelante venciendo los peores pronósticos.

No podía imaginar que la enfermera llegaría a su vida para convertirse en su ángel y madre

Ante su estado de abandono, los servicios sociales intentaron ofrecerle un hogar de acogida, así que Liz tomó la decisión de atenderla.

“Voy a ser su madre”, afirmó.

La ayudó a superar la abstinencia de las sustancias narcóticas y la alimentó a través de una sonda de gastrostomía unas 16 horas al día. El objetivo inicial era reunir a Gisele con sus padres biológicos. Pero mientras tanto, la enfermera se enamoraba más y más de la pequeña.

“Desde el momento en que la conocí, había algo detrás de sus llamativos ojos azules que captaban mi atención. Sentí que necesitaba amar a esa niña por toda la vida y mantenerla a salvo”, agregó Liz.

«Recuerdo ciertas noches, una en particular, cuando ella estaba enganchada a la alimentación y yo caminaba junto al espejo y se me ocurrió la idea de perderla. Me dieron náuseas. No puedes amar un porcentaje determinado. Tienes que darlo todo».

Fue así como Liz presentó una solicitud para adoptar a Gisele. Todo lo que vivió con la pequeña junto a su cuna en el hospital, diciéndole cosas al oído, amándola, prometiéndole que pronto tendrían aventuras juntas; fue demasiado intenso como para que ella no luchara por ese rayito de sol que comenzaba a iluminar su vida.

El estado puso fin a los derechos de nacimiento de los padres nueve meses después de que Liz comenzara a acoger a Gisele.

Liz Smith adoptó a Gisele Katherine Smith el 18 de octubre de 2018.

Un tribunal de Massachusetts aprobó la adopción de Gisele y le entregó sus documentos legales a Liz, oficialmente era la madre de la pequeña que cautivó su corazón y que necesitaba crecer en el regazo de una mamá amorosa.

Gisele ahora tiene 4 años y su madre dijo que todavía tiene un tubo de alimentación, pero pide pizza y baila «Baby Shark», al igual que otros niños pequeños.

El juez que estaba allí el día de la adopción de Gisele, le dijo a Smith que era como si las dos estuvieran hechas la una para la otra.

«Cuando un juez entra en la sala, todos se destacan por respeto. Pero hoy te respeto, Liz, porque te mereces el respeto de esta sala. El día del nacimiento es un milagro. Pero adoptar un niño a kilómetros de distancia es el destino. Eso es lo que les unió a las dos «.

El gesto de Liz se ganó la admiración de miles de personas que reconocen su noble acto de amor. A pesar de que los primeros meses de vida de Gisele estuvieron marcados por el abandono y el dolor tendrá días llenos de sonrisas y de color junto a su madre.