Una dulce abuelita engaña a las autoridades y durante 20 años viaja en avión gratis

Pocos pueden resistirse a los encantos de una dulce abuelita, los mayores merecen todo nuestro respeto y admiración. Pero en esta oportunidad, una mujer de 69 años se aprovechó de quienes fueron condescendientes con ella.

Marilyn Hartman, engañó a las autoridades durante dos décadas para viajar en avión sin pagar nada. Gracias a su destreza y talento, disfrutó de 30 vuelos totalmente gratis.

Aunque estaba acostumbrada a lograr su cometido, su hazaña llegó a oídos de las autoridades y ya no podrá hacer uso de sus habilidades persuasivas para abordar una aeronave.

La mujer se preparaba para abordar un avión en el aeropuerto Internacional O’Hare Chicago cuando fue detenida por las autoridades.

En el año 2002, Marilyn comenzó a viajar de forma gratuita engañando a los trabajadores del aeropuerto a pesar de que en el 2001 los controles pasajeros aumentaron por el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York.

“La primera vez que logré pasar, volé de Chicago a Copenhague, la segunda vez volé a París”, relató.

Además, hizo varios viajes dentro de Estados Unidos a ciudades como Seattle, Phoenix, Filadelfia, Atlanta o Jacksonville, un fiscal definió su caso como persistente o implacable.

Ella contó los detalles de su modus operandi: “Solo caminaba entre los demás pasajeros pasando de un control a otro hasta llegar a la sala de espera. Después me subía al avión y buscaba un asiento en el que pudiera viajar sin ser descubierto.

No siempre logró su objetivo de pasar desapercibida mientras comete el delito, en agosto de 2014 fue detenida en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles después de que viajara desde San José sin adquirir un boleto aéreo.

“Lo que tengo que decir es que nunca pude abordar un avión por mi cuenta. Siempre me dejaron pasar. Quiero decir, pude atravesar todos los controles de seguridad sin una tarjeta de embarque”, relató Marilyn.

Tras ser detenida, un juez le otorgó libertad condicional y al día siguiente ella regresó al aeropuerto de Los Ángeles, los agentes de la policía la arrestaron por segunda vez y fue condenada a 6 meses de cárcel.

Pero a pesar de tener dos encuentros con la justicia, Marilyn no se reivindicó, hizo otro viaje desde Minnesota a Florida sin boleto aéreo. En ese momento, los agentes no la detuvieron en el aeropuerto, sino que descubrieron que se registró en un hotel de lujo usando otra identidad.

Fue acusada por fraude, por robo de identidad y otros delitos.

Ella se disculpó fingiendo no saber y usó su ternura para cautivar a las autoridades. Quedó en libertad.

Cualquiera pensaría que era el momento de aprender la lección y no reincidir en su delito, pero no, Marilyn siguió haciendo viajes gratis.

Cuatro años después, viajó desde Chicago a Londres sin boleto aéreo, fue arrestada en el Aeropuerto de Heathrow y enviada a casa.

Marilyn fue condenada a 18 meses de libertad condicional y a recibir orientación sobre salud mental. Le prohibieron presentarse en cualquier aeropuerto sin tener un boleto de avión adquirido.

En octubre de 2019 ella se presentó en el aeropuerto Chicago, O’Hare alertando a las autoridades.

Jeff Price, experto en seguridad de la aviación, declaró: “Que pudiera repetir su delito indefinidamente es simplemente increíble”.

Como Marilyn había vulnerado su libertad condicional, la instaron a permanecer en prisión sin fianza. Con el surgimiento de la pandemia de coronavirus, en el 2020 fue liberada gracias a una iniciativa de la cárcel del condado de Cook de liberar a 19 detenidos que tenían graves riesgos ante el COVID-19.

El pasado martes, el GPS electrónico que Marilyn usaba durante su arresto domiciliario emitió señales a los policías de su ubicación en el terminal 2 del aeropuerto de Chicago.

Jeff Price, jefe de seguridad aeroportuaria, dijo: “Estos son los tipos de planes simples que tienden a ser más exitosos”.

En una entrevista que ofreció para un medio de comunicación: “Soy bipolar. Y eso es algo que he rechazado durante años. Cuando subo al avión, no necesariamente estoy feliz. No estoy emocionada por ir de un lugar a otro, estoy realmente de mal humor y deprimida. Quiero tener la oportunidad de disculparme con las personas que lastimé”.

Su habilidad para mezclarse entre la multitud de gente y su apariencia, de una mujer mayor dulce y vulnerable, eran sus mejores herramientas para pasar por los controles de seguridad sin que la detuvieran.

Su abogado, alega que no es una persona que le ha hecho daño a nadie, y que no representa un riesgo para la sociedad. Además, resalta que padece problemas de salud mental.

El caso ha desatado un escándalo que no para de generar comentarios en las redes. No te vayas sin compartirlo.

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