Un policía coloca una bolsa sobre la moto de un hombre para culparlo sin saber que era filmado

La comisión de actos deshonestos por parte de funcionarios policiales se ha tornado en una preocupación significativa de los gobiernos democráticos en las últimas décadas. Este tipo de conductas no son exclusivas de los pertenecientes a los cuerpos de seguridad de un Estado u otro, y alcanzan al interior de cualquier jerarquía policial.

En días recientes fue captado el vídeo de un agente del orden en el momento en que colocaba sigilosamente un objeto que parecía ser una bolsa con polvo blanco sobre el asiento de un motociclista.

Las imágenes causaron la indignación de cientos de usuarios de las redes sociales reprobando la actuación del funcionario.

El hecho ocurrió en México, concretamente en el estado de Veracruz, en el municipio Martínez de la Torre, donde un grupo de policías “sembraron” la presunta sustancia ilícita en la moto del joven quien se dedicaba a repartir víveres alrededor de la zona.

Al percatarse de la discusión entre los agentes y el motorista, usuarios de las redes denunciaron el hecho, identificando el número de la patrulla de la Fuerza Civil municipal como el 047.

También se observa en la grabación la manera cómo los uniformados proceden a registrar el vehículo luego de ser obligado a detenerse, mientras otro oficial busca algo dentro de su bolsillo que luego coloca en la moto.

“Es un acto vil y descarado el de este supuesto protector de los ciudadanos. Algo que desgraciadamente se repite en todas partes del mundo. Necesitamos justicia”, comentó un usuario, indignado.

A pesar de que el repartidor, al darse cuenta de las intenciones del policía comenzó a reclamarle, estos hicieron caso omiso y de igual manera fue llevado al comando. Por fortuna, gracias a la tecnología, la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz se enteró de lo sucedido y tomó acciones contra el responsable de la Fuerza Civil, quien fue suspendido.

“La SSP manifiesta que dicha persona ha sido suspendida y puesta a disposición de la Dirección General de Asuntos Internos para proceder conforme a lo establecido por la ley”, escribió la dependencia en sus cuentas de las redes sociales.

Este tipo actos fuera de la ley cometidos por las autoridades son los que mayor impacto generan en la ciudadanía, disminuyendo la confianza en la policía y aumentando la percepción de desamparo e inseguridad.

Pero, no solo eso. La corrupción operativa reduce la eficiencia policial, pues disminuye el interés del funcionario por cumplir con la misión institucional que le ha sido asignada.

Un agente puede sembrar pruebas por una variedad de razones, pero ninguna de las cuales tiene valor legal. Por ejemplo, puede estar bajo la presión de sus superiores, pero también puede ser para extorsionar.

Lo más grave del asunto es que, si la siembra de pruebas que plantó la policía no se descubre antes de la sentencia del tribunal, entonces el acusado puede ser encarcelado injustamente y perder el resto de su vida tras las rejas.

La policía es la encargada de mantener la seguridad pública y ayudar a sacar criminales de circulación. Cuando un efectivo abusa de esta facultad y planta pruebas para encarcelar injustamente a una persona, este debe recibir todo el peso de la ley. Compártelo.

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