“Tengo una nariz, una boca y puedo sonreír de nuevo”: Cameron, el joven que intentó suicidarse

El 26 de junio de 2016, Beverly Bailey-Potter recibió la aterradora llamada que toda madre puede temer más: su hijo de 24 años, Cameron “Cam” Underwood, un maquinista de 24 años del norte de California, estaba en el hospital luchando por su vida.

El joven, tras haber luchado contra la depresión desde su adolescencia, había intentado suicidarse disparándose en la cara, sin éxito.

Tras haber bebido y aprerar el gatillo en su barbilla, Cam fue llevado de emergencia al hospital, sobreviviendo de milagro, pero quedó con graves lesiones que le arruinaron la vida. 

Cuando se despertó en el hospital sin rostro, excepto la frente, los globos oculares y la lengua, no podía creer lo que le había hecho. Ahí estaba él, tras 5 semanas de sedación intensiva, vivo contra todo pronóstico, pero sin rostro, incapaz de comer y hablar, luchando por respirar, y sin sentirse capaz de ver a alguien sin antes usar una mascara.

Durante sus cinco meses de estadía en el hospital, Cam se sometió a tres injertos de piel con la esperanza de reconstruir su rostro lo suficiente como para ser candidato para un trasplante de rostro.

Todo después de que se informó de un innovador programa de trasplante de cara en el NYU Langone Medical Center en la ciudad de Nueva York, liderado por el Dr. Eduardo Rodriguez, al cual contactó de inmediato.

A pesar de que la esperanza de encontrar un donante cada vez se desvanecía, trece meses después los doctores encontraron la pareja perfecta.

Will Fisher, un joven de 23 años, que murió repentinamente el 5 de enero de 2018 después de luchar contra una enfermedad mental durante varios años, sería el donante de Cam.

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Ese mismo día, Cam recibió un trasplante de cara exitoso.

Nunca esperó que dos años después, comiera, conversara, se sintiera confiado, gracias al trasplante de cara y al increíble corazón de Sally Fisher, quien aceptó que su hijo Will, fuera donante de rostro después de su muerte.

Cam junto a su madre Beverly (derecha) y a Sally Fisher (izquierda).

25 horas le tomó al equipo médico atar la parte inferior de la cara de Will (incluída la mandíbula, los dientes, la nariz, las mejillas y los párpados inferiores), al rostro desfigurado de Cam.

Este fue el grandioso resultado después del transplante de rostro ¡Es increíble!.

“Muchas personas preguntan: ¿Por qué pondríamos tanta energía y recursos en alguien que quería quitarse la vida?“, declaró el doctor Rodríguez. Y el contesta que “este era el único tipo de operación que iba a volver a encarrilar su vida”.

Cuando Cam se miró en el espejo por primera vez después de la cirugía, un mes después, declaró:

“Recuerdo un suspiro de alivio por tener una cara otra vez, tenía boca y dientes nuevamente, tenía nariz otra vez, simplemente no me lo podía creer. No podía estar más agradecido por todo el trabajo duro y los sacrificios que se hicieron por mí”.

La buena noticia es que en los 10 meses posteriores a la cirugía, Cam no ha mostrado signos de rechazar su nuevo rostro.

Puede comer, hablar, le ha crecido el vello facial, ha vuelto a jugar al baloncesto y al golf semanalmente; e incluso se fue a hacer paracaidismo.

“La mayor diferencia es poder salir sin máscara y sin que la gente me mire”, dijo Cam.

Hoy maneja su depresión a través de la terapia y la medicación, y está dando sus avances. Ha dicho que quiere volver al trabajo y que incluso le gustaría formar una familia.

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Pero el momento más emotivo todavía estaba por llegar. Lo vivieron el pasado 17 de octubre, cuando Cam y su madre pudieron agradecer a la mujer que cambió sus vidas: Sally Fisher.  El corazón, el hígado, los riñones y los ojos de su hijo también fueron donados a otros receptores.

“Estoy eternamente agradecida de una madre a otra, siento este vínculo con ella que llevaré por siempre por el regalo que le dio a mi hijo”, dijo Bev visiblemente emocionada.

Cam y Sally se fundieron en un eterno abrazo, sabía que sujetarlo era como tener a su hijo delante.

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“No creo que hubiera sobrevivido a la muerte de Will si no fuera por Cameron. Él tiene toda su vida por delante, y me encanta la idea de que mi Willie le esté ayudando a tener una vida mejor”, dijo por su parte Sally.

Es una maravilla que los avances de la medicina y la generosidad de una madre hayan hecho posible que Cam tenga una nueva vida. Es una gran lección para muchos, compártelo con tus amigos.

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