Termina con el rostro desfigurado tras explotarse un grano y suplica ayuda en las redes

¿Quién no ha presenciado con horror el nacimiento de una espinilla enorme en su rostro? La mayoría de nosotros sufrimos o hemos sufrido en algún momento de nuestra vida por estas molestias en la piel.

Sin embargo, para algunas personas el problema del acné puede ser mucho más que algo temporal. De hecho, como en el caso de nuestra historia, puede significar años de trastornos emocionales, de sentirse inferior y acomplejado, lo que conlleva graves consecuencias psicológicas.

Mary Ann Regacho, una mujer adolescente de 17 años de edad, oriunda de la provincia de Nueva Écija, Filipinas, se vio en el espejo un día y notó un desagradable grano en su rostro. Como le resultaba francamente inaguantable lo manipuló hasta explotarlo, sin imaginar las consecuencias que esto le traería.

La jovencita quedó completamente desfigurada, irreconocible, en lo que parece ser el caso de acné más extraño de los últimos tiempos. La foto del resultado hizo estallar las plataformas digitales de todo el planeta.

En un principio, Mary Ann no le prestó demasiada atención a su problema de acné. Pensaba, confiada, que se trataba de algo hormonal. Pero, cuando notó que el grano, lejos de disminuir aumentaba, y el líquido purulento comenzó a extenderse por su cara, sintió un dolor descomunal.

“Era como un globo inflable que se iba expandiendo más y más”, dijo Mary.

Recientemente, Mary Ann dio a luz a su primer bebé y solo se ocupó en atenderlo. Por eso, el acné fue en aumento, hasta que el grano invadió parte de su nariz, sus mejillas y la frente. El dolor se hizo tan intenso que no le permitía conciliar el sueño por las noches.

Según dijo, aun así, siguió sin atenderse, ya que en su país resulta prácticamente un lujo recibir atención médica. Con lo que gana, apenas le alcanza para hacerse de un poco de garbanzos para alimentarse.

Ha permanecido por más de un año utilizando remedios caseros a base de plantas medicinales. Así ha tenido que sobrellevar la carga de tratar de reducir la inflamación lo que, hasta ahora ha sido un rotundo fracaso para ella.

Albert, su esposo, quien trabaja como granjero a tiempo parcial, viendo sufrir tanto a la madre de su hijo decidió filmarla y compartir su historia a través de sus cuentas en las redes sociales. El hombre solicita apoyo en la difícil situación cutánea que atraviesa su pareja.

“Pido a las personas de buen corazón que hagan donaciones para llevar a mi pareja a un hospital especializado donde puedan diagnosticar qué es lo que está detrás del supuesto acné”, escribió Albert.

El joven comunicó que, en el momento cuando todo ocurrió, Mary Ann se encontraba hipersensible a los cambios hormonales y, por tanto, en su epidermis, propios del embarazo. Sin embargo, es un caso extremadamente inusual. Necesita ser tratada de inmediato para evitar problemas de salud peores.

Desafortunadamente, Regacho aún no ve la salida a su problema. Nos encantaría que pudiera recibir un tratamiento médico. Ojalá sea muy pronto. Ayúdanos a hacer eco de su historia.