Su hijo de 3 años murió porque en los hospitales no hay fármacos para tratar el cáncer infantil

Yamileth del Río es la madre de un niño que falleció en Monterrey, México que murió de cáncer por la falta de medicamentos en México el pasado 19 de febrero.

En el país latinoamericano el cáncer es la tercera causa de muerte ante una escasez de fármacos e insumos médicos que va en aumento y ha generado protestas en varias regiones. Según las estadísticas, entre el 2010 y el 2018 se produjo un incremento del 22% de las muertes asociadas al cáncer.

La Organización Mundial de la Salud establece que por cada millón de habitantes debe haber 20 oncólogos y en México, un país con 119 millones de habitantes hay solamente 2.195 especialistas de esta área. En algunos estados ni siquiera hay centros de tratamientos contra el cáncer.

El hijo de Yamileth, Alexis, se convirtió en el rostro de la dura realidad a la que se enfrentan muchos pacientes que no tienen acceso a un sistema de salud que les ofrezca la atención y tratamiento que necesitan.

Alexis fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda el 30 de enero del año pasado. Tuvo que cambiar los juegos y risas por las constantes visitas al hospital.

Su madre protestó durante meses en diversas instituciones públicas de Nuevo León, la comunidad donde reside, e incluso se trasladó a Ciudad de México para alzar su voz sobre la falta de medicamentos contra el cáncer.

“Me tocó luchar con medicinas como metotrexato, vincristina y L-asparaginasa. A mí eso me agotó porque el desabastecimiento siempre estuvo presente. Aunque llegaban unos medicamentos, se acababan otros, además, a veces los equipos del hospital no servían”, relató la madre.

Según sus declaraciones, las irregularidades en el tratamiento de Alexis afectaron su salud causando que no pudiera recuperarse de la recaída que lo dejó sin defensas producto de una neumonía.

La devastada madre aseguró que no busca culpables por la muerte de su hijo, exige que el gobierno atienda los graves problemas de la salud pública.

“No busco culpables, algunos dicen que es responsabilidad de la presidencia, otros del gobernador, pero creo que es del gobierno en general. Todos son responsables de la salud de nuestros hijos y tienen que darnos la cara”.

Según las declaraciones de los padres de niños diagnosticados con cáncer, la escasez de medicamentos comenzó en septiembre de 2018, pero se agudizó cuando Andrés Manuel López Obrador ascendió al poder.

Desde el primer semestre del año pasado la escasez de fármacos para tratar el cáncer infantil afectaba a casi todo el país. Además, los padres de los pacientes denunciaron la ausencia de gasas, alcohol y jeringas, insumos básicos en un hospital. 

Ante la precariedad y la angustia de perder la vida de sus hijos injustamente, centenares de padres han protestado y han convocado reuniones con las autoridades sanitarias que no han tenido resultados.

El presidente de México ha negado el desabastecimiento mientras culpa a funcionarios y laboratorios médicos de acaparamiento. Admitió que se importarán insumos médicos desde China e India.

Mientras tanto muchos niños sufren consecuencias devastadoras de la negligencia del estado, los padres de los pacientes dicen que en algunos hospitales han recibido donaciones de Estados Unidos.

“Vamos a seguir protestando. Los funcionarios no entienden lo que es ver agonizando a un niño por falta de una medicina. Provoca morirse”, dijo la madre de una paciente.

Andrea Rocha, una abogada de 16 años, aseguró que no podía creer que esto sucediera, se conmovió al ver a muchos niños caminando bajo el sol, con sus cabezas calvas y con su rostro marcado por el dolor y el cansancio reclamando sus medicamentos.

Se acercó a ellos para ofrecerles ayuda, les planteó la alternativa de interponer un amparo, un mecanismo jurídico ideal para garantizar el suministro de medicinas.

Asegura que maneja 85 casos en todo el país, y que, si su tratamiento se ve interrumpido, las autoridades sanitarias y políticas se exponen a sanciones administrativas que incluyen entre 3 y 9 años de prisión y destitución del cargo.

Lamentablemente este recurso de amparo no ha sido una garantía. Lorena Molina solicitó la medida judicial para el tratamiento de su hijo Evan, de 2 años.

“En septiembre del año pasado no había vincristina, después tampoco había ciclofosfamida y eso lo retrasó dos ciclos”, relató la madre resaltando que su hijo no logró recuperarse desde entonces.

“Le empezó a dar neumonía y no había medicamentos para nebulizarlo, así que solo le ponían agua. Tampoco tenían catéter y se puso muy débil”, dijo la madre del pequeño que murió el 26 de diciembre del año pasado.

El gobierno está importando fármacos que no cumplen con los estándares de calidad impuestos por las propias autoridades provocando recaídas.

El presidente López Obrador decidió obtener los fármacos por medio del proceso de compras consolidadas, un mecanismo en el que el gobierno federal negocia la compra de los medicamentos para todos los institutos del país.

Los padres luchan para que ningún otro niño tenga el mismo desenlace de Alexis, Evan y todos los que han partido antes de tiempo porque el estado no garantiza sus derechos.

Yamileth dijo ante los medios que está orgullosa de su hijo porque luchó hasta el final y les pidió a los demás padres que no dejen de luchar, que no se den por vencidos.

“Mi bebé era muy valiente, siempre sonreía. De hecho, muchas madres lo conocen porque él era muy sonriente, cantaba mucho. Nunca me quedé con los brazos cruzados. Siempre busqué la forma, pedí ayuda, toqué de puerta en puerta, y eso es lo que me hace sentir tranquila”.

Compartamos un mensaje de solidaridad con todas las familias que luchan contra el cáncer infantil y las que han tenido que enfrentarse con inmenso dolor a su prematura partida.

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