«Sólo tenía una tos leve» – La muerte de una adolescente de 16 años conmociona al país entero

Julie Alliot era una adolescente, quien con apenas 16 años y un mar de sueños por cumplir, y tras haber dejado una profunda huella a pesar de su corta edad, la peor pandemia del momento, ha decidido no perdonarle la vida.

Julie se suma a los casi 15.000 fallecidos que registra Francia por coronavirus, pero su nombre no ha pasado desapercibido

Si bien su dolorosa partida sucedió a fines de marzo, ahora han trascendido desgarradoras declaraciones de su madre Sabine y su hermana, Manon, que han conmovido a muchos.

Julie era conocida por ser una joven dulce y brillante, alumna destacada en la escuela secundaria en Essonne, amante del baile y el arte, y recordada por todos como una chica excepcional, inquieta por naturaleza, con grandes ambiciones. Es por eso quizás que su partida ha causado gran conmoción.

Tras haber enfermado con apenas un poco de tos, todo sucedió muy rápido. Fue ingresada en el hospital local de Longjumeau, y al agravarse su cuadro clínico, fue trasladada al Hospital Necker, en París, donde falleció.

El director general de la Salud, Jérôme Salomon, había lamentado profundamente la muerte de la joven en una de las ruedas de prensa oficiales, enfatizando a la vez el misterio de su fallecimiento:

«Las formas severas en los pacientes jóvenes son extremadamente raras. Ocurren de tiempo en tiempo por razones múltiples».

Pero esa justificación no parecía ser suficiente para Sabine, quien rota de dolor relató cómo fueron los momentos previos a su muerte. Tras darle jarabes e inhalaciones, tuvo flemas y complicaciones respiratorias. Al llamar al médico, él juzgó oportuno el envío de una ambulancia. Fue entonces cuando ante la deficiencia de oxígeno, la llevaron al hospital más cercano.

Sabine fue obligada a separarse de su hija en esas circunstancias dolorosas, en la noche la llamaron para decirle que dio positivo por coronavirus. Pero en cuestión de horas, la insuficiencia respiratoria fue tal que tuvo que ser llevada de inmediato al hospital de París.

La desesperada madre acudió allí para ver a su hija a través del cristal, estaba ingresada en el ala infantil, lo que hacía todo más desgarrador aún. Verla con ansiedad, agitada al hablar, la dejó devastada. Sin embargo, en pocas horas, le hicieron el test para coronavirus y raramente dio negativo en 2 ocasiones. Entonces le permitieron entrar y todo parecía indicar que las cosas saldrían bien.

Pero Sabine seguía perturbada por la incoherencia de resultados y no estaba tranquila. Su instinto de madre le decía que algo no estaba bien del todo, como efectivamente pasó tan sólo 24 horas después.

«¡Venga rápido!», le dijeron por teléfono a la medianoche. Ella entendió que la situación era grave, pero nada la pudo preparar para el peor temor de toda madre: Julie ya había muerto y no pudo darle el último beso de despedida.

«En una hora, ya estaba gris», lamenta su madre.

Mientras que su hermana Manon, dijo que «sus pulmones no aguantaron, a pesar del esfuerzo de los médicos para salvarla, no pudieron hacer nada».

“Debemos dejar de creer que esto solo afecta a los ancianos. Nadie es invencible contra este virus mutante. Julie era sana, no tenía enfermedades previas», sentenció su hermana.

“Fue violento. El protocolo va muy, muy rápido, dadas las circunstancias que vivimos. Es complicado, pero se debería llevar con un poco más de humanidad», agrega su hermana al referirse a que sólo les permitieron quedarse con la pulsera y la cadena del bautizo. 

Todas las pertenencias de Julie junto a su cuerpo deberán ser incineradas, por seguridad

Además, relataron que en pocos días sería su funeral, al que sólo acudirán 10 personas. «Es desgarrador porque además hay que escoger quién va a despedirla».

«Los restos mortales de mi hermana permanecerán en la morgue hasta entonces. No la veremos ni vestida, ni maquillada, y no pudimos despedirla», lamenta entre lágrimas Manon.

Mientras que toda su escuela no puede borrar de sus mentes el paso de Julie y su triste final. A la par que los padres piden ayuda para sus hijos: “Como otros, mi hija no puede dormir desde esta terrible noticia. Es absolutamente esencial que todos puedan recibir terapia psicológica, de lo contrario se hundirán», dijo una madre.

Esperamos de verdad que pronto los efectos devastadores de este virus mortal sean solo una horrible pesadilla del pasado. Comparte esta noticia para que creemos conciencia y nos unamos al dolor de la familia de Julie. ¡Descansa en paz!

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